Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 999 cc
- Potencia
- 200.0 ch @ 13000 tr/min (147.1 kW)
- Par motor
- 111.8 Nm @ 9750 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 13:1
- Diámetro × carrera
- 80 x 49.7 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 48 mm
Chasis
- Chasis
- Treillis tubulaire en carbone relié à des platines latérales en aluminium
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Öhlins Ø 43 mm
- Suspensión trasera
- Monoamortisseur Öhlins TTX
Frenos
- Freno delantero
- Freinage Brembo
- Freno trasero
- Freinage 1 disque
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/55-200
Dimensiones
- Depósito
- 17.00 L
- Peso en seco
- 179.00 kg
- Precio nuevo
- 43 920 €
Presentación
Imagine que desembolses 43.920 euros para una moto de la que debes ensamblar parte tú mismo. En cualquier otro fabricante, esta propuesta sonaría como una estafa. En Bimota, se asemeja más a un privilegio. La BB3 inauguró a finales de 2015 una fórmula inédita: adquirir la parte-ciclo completa bajo forma de kit, y luego injertar en él el bloque BMW S 1000 RR con su electrónica. Un rito iniciático para los happy few de Rimini, una forma de apropiarse físicamente un objeto ya raro por naturaleza.

Esta tercera colaboración entre Bimota y BMW lleva bien su número. La BB1 de 1995 parece hoy anecdótica con su monocilíndrico de 48 caballos tomado prestado de la F 650 GS, encantadora en su época pero ligera en comparación con lo que la firma italiana iba a construir veinte años después. La BB2 fue solo un prototipo, un esbozo. La BB3, en cambio, es el resultado: Bimota le dio la espalda a sus habituales relaciones con los bicilíndricos Ducati para ir a buscar lo que Múnich produce de más brutal. El cuatro cilindros en línea de 999 cc, taladrado a 80 mm de diámetro por 49,7 mm de carrera, comprimido a 13:1, entrega 200 caballos a 13.000 rpm y un par de 111,8 Nm a 9.750 rpm. Estas cifras, sobre un chasis que pesa 179 kg en seco, dan una idea de lo que espera al piloto a la salida de la curva. La velocidad máxima anunciada supera los 300 km/h, lo que sitúa esta máquina en una categoría donde pocos adversarios se atreven a aventurarse.
Lo que distingue a la BB3 de cualquier S 1000 RR modificada por un preparador es, precisamente, todo lo que rodea a este motor. El chasis de entramado tubular de carbono asociado a plataformas laterales de aluminio mecanizado constituye una solución estructural que las grandes series no proponen, ni Ducati con su Panigale R, ni Aprilia con su RSV4. El basculante monobloque tallado en masa de aluminio, las numerosas piezas de carrocería en fibra de carbono, las suspensiones Öhlins en la parte delantera como en la trasera con un amortiguador TTX al estándar superbike, los pinzamientos Brembo sobre llantas OZ Racing de aluminio forjado: cada componente ha sido seleccionado en la cima de su gama. El ABS y el control de tracción complementan una electrónica ampliamente heredada de la S 1000 RR, tablero de instrumentos incluido. En este punto, se puede discutir la falta de originalidad, pero es difícil reprochar a Bimota haber elegido uno de los sistemas más evolucionados del mercado.
El público al que se dirige no es el piloto del domingo buscando una deportiva polivalente. La BB3 se dirige a un coleccionista avispado que quiere rodar, no simplemente exponer. Ha demostrado además su valor competitivo al comprometer con el equipo Alstare el campeonato del mundo Superbike, obteniendo clasificaciones honorables en categoría Evolution. Para Bimota, esta incursión en competición internacional representó tanto un desafío técnico como una operación de legitimidad. El resultado es matizado: la marca aún carece de recursos para rivalizar regularmente con las fábricas, pero demuestra que sus elecciones de ingeniería resisten más allá de los catálogos.
Queda la cuestión del precio. A casi 44.000 euros, la BB3 se posiciona bien por encima de una Ducati 1299 Panigale S o de una BMW S 1000 RR Factory. Se paga la exclusividad, el hecho-a-mano, los componentes de alta gama y el distintivo Rimini. Es un argumento que nunca convencerá a un comprador racional, y es precisamente lo que hace el encanto de Bimota desde hace cuarenta años.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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