Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 899 cc
- Potencia
- 120.0 ch @ 9500 tr/min (86.1 kW)
- Par motor
- 88.0 Nm @ 8000 tr/min
- Tipo de motor
- In-line three, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 12.5:1
- Diámetro × carrera
- 88.0 x 49.2 mm (3.5 x 1.9 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic injection with three throttle bodies ø53 mm
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Encendido
- Single coil inductive discharge electronic ignition
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Decomposable, front steel trestle, rear aluminium alloy casting
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Wet multiplate
- Suspensión delantera
- Marzochi upside down fork
- Suspensión trasera
- ASD steel tube trellis swingarm
- Recorrido rueda delantera
- 150 mm (5.9 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 144 mm (5.7 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc. Twin floating disk
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.40 bar
- Neumático trasero
- 180/55-ZR17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 820.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1443.00 mm
- Longitud
- 2128.00 mm
- Anchura
- 750.00 mm
- Altura
- 1050.00 mm
- Depósito
- 16.00 L
- Peso
- 215.00 kg
- Peso en seco
- 199.00 kg
- Precio nuevo
- 11 795 €
Presentación
Cuando Pesaro decide jugar en dos tableros, el resultado merece que nos detengamos. La estrategia de Benelli con su gama 900 es simple: un mismo ADN, dos cilindradas de motor, dos temperamentos distintos. El tres cilindros de 899 cc del Cafe Racer no es una versión aguada del 1130; es una máquina diseñada para quienes quieren la misma intensidad italiana, pero con suficiente filtro entre su muñeca derecha y el asfalto para seguir con vida.

Visualmente, esta naked hace lo que pocas rivales se atreven. Los ángulos afilados, la postura compacta, los retrovisores atornillados en los extremos del manillar como un guiño a la cultura café racer de los años sesenta: todo ello compone una silueta que envejece mejor que la mayoría de sus rivales alemanas o japonesas de la misma época. Benelli recuperó los escapes bajo el asiento, los radiadores laterales, las piezas de carbono y la tija de horquilla calada del hermano mayor 1130, y el mimetismo funciona. Se puede objetar el cuentarrevoluciones, tan genérico que resulta casi disonante en una máquina tan característica, pero es el único tropiezo estilístico. La horquilla invertida Marzocchi y el chasis de celosía en acero adelante, aluminio atrás, no son meramente decorativos; anclan a la bestia en una realidad mecánica seria.
En silla, la posición con manillar de clip-ons impone una cosa: implicarse. No es una moto que perdone la falta de atención, ni que halague al piloto relajado. El motor, con sus 120 caballos a 9 500 rpm y 88 Nm de par a 8 000 rpm, expresa su carácter de tres cilindros con una franqueza que sorprende en el primer arranque. La sonoridad es visceral, el par sube seco, y los 215 kilos en orden de marcha se olvidan en cuanto se establece la velocidad. Frente a una Speed Triple de la misma generación, Benelli no se ruboriza en cuanto a temperamento, aunque el acabado y la fiabilidad a largo plazo siguen siendo el punto negro de la marca italiana a este precio. A 11 795 euros, el posicionamiento es ambicioso, y los conocedores del mercado saben que hay que convivir con esa realidad.
La Benelli TNT 899 Cafe Racer apunta a un perfil preciso: el piloto experimentado que quiere algo diferente de los caminos trillados, que acepta agacharse sobre su motor tanto como en las curvas, y que no confunde fiabilidad japonesa con carácter europeo. Menos brutal que el 1130, más afinada que el TNT S estándar, esta CR ocupa un nicho estrecho entre deportiva disfrazada y roadster radical. Los periféricos como la bujía cr9e vpe 1 / stock-nr. benelli tnt 899 cafe racer 11-12 son testimonio de un mantenimiento accesible, siempre que uno se sienta cómodo con la idea de meter manos en el motor con regularidad.
No es una moto para todo el mundo. El asiento a 820 mm, la posición comprometida, los 230 km/h de velocidad máxima y el rigor que exige el chasis constituyen otros tantos filtros naturales. Pero para quien busca una máquina con identidad fuerte, un motor que habla, y una línea que hace girar cabezas en cada aparcamiento, el Cafe Racer de Pesaro sigue siendo una propuesta honesta. Imperfecta, exigente, cautivadora. Exactamente lo que se espera de una italiana.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!