Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 152.0 ch @ 10500 tr/min (111.8 kW)
- Par motor
- 104.9 Nm @ 8500 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.8 : 1
- Diámetro × carrera
- 74 x 58 mm
- Válvulas/cilindro
- 5
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- deltabox III, double poutre en alliage alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 298 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/50-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 820.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 200.00 kg
- Peso en seco
- 172.00 kg
- Precio nuevo
- 11 350 €
Presentación
¿Quién habría apostado, a principios de los años 2000, que Yamaha transformaría su supercar de circuito, la R1, en una máquina destinada a las carreteras abiertas? Sin embargo, es exactamente lo que hicieron con la Steel Fighter en 2003, una audacia que aún hoy en día hace hablar. En lugar de dejar que los customizadores independientes se apropiaran del modelo, la firma japonesa tomó la iniciativa y confió la misión a Boxer Design, ya conocido por sus creaciones radicales. El resultado es una moto que no oculta sus orígenes: bajo esta piel retocada late aún el corazón de una deportiva de 998 cm3, capaz de entregar 152 caballos a 10500 revoluciones por minuto y un par de cerca de 105 Nm. Se mantiene sobre una base técnica redoutable, con el chasis Deltabox III, la horquilla invertida de 43 mm y el frenado de doble disco de 298 mm.

Comparada con una R1 estándar de la misma generación, la Steel Fighter opera un cambio de carácter profundo, sobre todo si se opta por el manillar plano propuesto como opción. Esta modificación, casi indispensable para un uso cotidiano, transforma radicalmente la postura del piloto. Se abandona la posición de combate, rota hacia adelante, para una postura más relajada, sin sacrificar el sentimiento de control y la conexión directa con la máquina. La rigidez del chasis y la vivacidad de la motorización permanecen intactas, pero se gana en tolerancia para los largos trayectos o las salidas urbanas. Es una evolución inteligente que demuestra que la potencia bruta puede ser civilizada sin ser diluida.
El trabajo estético realizado por Thierry Henriette también merece que se preste atención. Lejos de las transformaciones llamativas, se concentra en detalles que exaltan la agresividad natural de la R1. El protector de motor minimalista, las tomas de aire del radiador esculpidas y la tapa de horquilla específica le dan a la moto una mirada de depredador, sin añadidos superfluos. Este enfoque sobrio y eficaz hace de la Steel Fighter una máquina a la vez distintiva y coherente, que no cae nunca en la trampa de la exageración estilística. Se siente que cada modificación ha sido pensada para servir a la función, no solo para halagar el ojo.
Al final, esta Yamaha YZF-R1 Steel Fighter se posiciona como una opción brillante para aquellos que buscan el rendimiento de una deportiva pura, pero rechazan los compromisos extremos en el confort. Con un peso en orden de marcha de 200 kg y un depósito de 17 litros, no es la más ligera ni la más frugal, pero ofrece un compromiso raro entre explosividad y versatilidad. Su precio, alrededor de 11350 euros en la época, la situaba en la misma gama que sus competidoras puramente deportivas, pero con una propuesta única. Conviene particularmente al viajero deportivo o al piloto de circuito que también quiere poder utilizar su máquina fuera del circuito, sin sufrir físicamente. Yamaha ha demostrado aquí que se puede reinventar la identidad de un icono sin traicionar su esencia.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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