Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 942 cc
- Potencia
- 52.0 ch @ 5500 tr/min (38.2 kW)
- Par motor
- 79.4 Nm @ 3000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9 : 1
- Diámetro × carrera
- 85 x 83 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche telescopique Ø 41 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 70 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 298 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 298 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 100/90-19
- Presión delantera
- 2.25 bar
- Neumático trasero
- 150/80-16
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 690.00 mm
- Depósito
- 12.00 L
- Peso
- 247.00 kg
- Precio nuevo
- 8 499 €
Presentación
¿Puede una moto ser a la vez una declaración de guerra y un golpe de genio comercial? En 2015, Yamaha respondió afirmativamente con su XV 950, más conocida como Bolt. Aquí, no hay cromo a raudales ni posturas de transatlántico, sino un enfoque bruto, casi punk, del bobber. El objetivo era claro: apuntar directamente al corazón del territorio Harley-Davidson, y más precisamente al Sportster 883, con una máquina más ligera, más ágil y sobre todo menos cara. Con 8500 euros en aquel momento, el mensaje era lo más directo posible.

Lo primero que llama la atención es su actitud. Con una distancia entre ejes acortada de 115 mm y un peso anunciado de 247 kg con todos los líquidos, el Bolt se distancia radicalmente de los cruisers tradicionales de la marca. Estamos lejos de las XVS. El chasis de doble cuna de acero, la horquilla de 41 mm y los dos amortiguadores laterales dibujan un perfil compacto y nervioso. Los neumáticos, en 100/90-19 en la parte delantera y 150/80-16 en la parte trasera, confirman esta voluntad de agilidad. No es una moto para desfiles lentos, es un vehículo que invita a jugar con el contra-viraje, incluso en la ciudad. Para quien desee customizar su Yamaha XV 950 Bolt, la base es ideal: depurada, minimalista, lista para recibir un manillar plano, una sissy bar o incluso una transformación café racer.
Bajo el depósito de 12 litros, el bicilíndrico en V de 942 cm3 ha sido revisado para la ocasión. La admisión ha sido modificada, el filtro de aire reducido y la cartografía revisada. ¿El resultado? Una potencia de 52 caballos a 5500 rpm, dos menos que la XVS, pero un par reforzado a 79,4 Nm desde 3000 rpm. Es ahí donde está el quid de la cuestión. Esta motorización ofrece recuperaciones francas y una sensación de vivacidad donde muchos customs se contentan de rugir. La caja de cinco marchas y la transmisión por correa, fina y silenciosa, completan un conjunto coherente. Los foros están repletos de opiniones positivas sobre este motor, destacando su carácter moderno y su par accesible, perfecto para un principiante en custom o un viajero que busca una alternativa menos voluminosa.
No obstante, hay que ser honesto. El compromiso se sitúa a nivel del confort. La suspensión trasera, con tan solo 70 mm de recorrido, puede ser severa en el adoquín. El asiento a 690 mm de altura es bajo y halaga la confianza a la parada, pero no es un modelo de mullido en largas distancias. El frenado, con sus dos discos de 298 mm, hace el trabajo sin ser trascendente. Es el precio a pagar por esta filosofía bobber radical. Afortunadamente, el catálogo de accesorios Yamaha XV 950 Bolt era bien proporcionado, permitiendo añadir un escape Akrapovic, un asiento más confortable o unas ruedas de radios para aquellos que buscan un estilo scrambler.
Entonces, ¿quién es el piloto del Bolt? Un urbano que quiere un estilo afirmativo sin los quebraderos mecánicos de una moto antigua. Un motociclista que busca un primer custom ágil, lejos de los clichés anticuados. Un manitas que ve en esta base mecánica fiable un lienzo perfecto para sus proyectos. Frente al Sportster, el Bolt aporta una propuesta más contemporánea, más maniobrable y sobre todo menos oneroso en el mantenimiento. No tiene el aura intemporal de la Harley, es un hecho. Pero tiene el mérito de ser una moto honesta, divertida, y que asume plenamente su lado "pequeña bribona". En el mercado de ocasión, encontrar una Yamaha XV 950 Bolt 2015 o un modelo más reciente como la Bolt 2020 sigue siendo una excelente idea para quien busca un custom moderno con un carácter bien templado.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS en option
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
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