Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 230.0 ch (169.2 kW)
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Diámetro × carrera
- 79 x 50.9 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Arranque
- électrique
Chasis
- Chasis
- périmétrique Deltabox en aluminium
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Öhlins FGR 400 Ø 46 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur Öhlins TTX36
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Brembo Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 125/70-17
- Neumático trasero
- 200/60-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 855.00 mm
- Peso
- 175.00 kg
- Precio nuevo
- 159 000 €
Presentación
Veinticinco velas, y Yamaha no se conforma con una simple pegatina conmemorativa. Para celebrar un cuarto de siglo de R1, el fabricante de Iwata saca la artillería pesada con una serie limitada que transforma su deportiva mítica en una herramienta de competición casi lista para usar. El departamento GYTR, brazo armado racing de la marca, ha abierto de par en par las compuertas del catálogo Superbike para parir un artefacto que prácticamente ya no conoce las reglas de la circulación.

El pliego de condiciones cabe en una frase. Coger una R1 de serie y llevarla hasta el umbral del paddock de WSBK. El resultado, bautizado GYTR Pro 25th Anniversary Limited Edition, alinea un arsenal que haría palidecer a muchas máquinas privadas inscritas en el campeonato. Basculante directamente sacado de las motos del Mundial Superbike, llantas Marchesini de aluminio forjado calzadas con Pirelli Diablo SC2 en gomas slick, dimensiones puramente racing con un 125/70 delante y un 200/60 detrás. La frenada sigue la misma lógica, con pinzas Brembo P4 EVO mecanizadas por CNC, pistones de titanio y bomba de freno con regulación remota, exactamente el equipamiento que llevan los aspirantes al título mundial. Para pegar más fuerte, habría que buscar en las trastiendas del MotoGP.
En el apartado de suspensiones, la horquilla Öhlins FGR 400 de 46 mm y el monoamortiguador TTX36 con precarga neumática firman unas prestaciones que nunca se cruzan en un concesionario clásico. Por sí solas, estas barras doradas cuestan el precio de una MT-09 SP nueva, lo que sitúa el nivel del juego. El chasis Deltabox de aluminio conserva su filosofía, pero el depósito ha sido rediseñado para rebajar el centro de gravedad y hacer bascular la moto con mayor agresividad. El cuatro cilindros en línea de 998 cc, siempre tan crossplane en el alma, anuncia 230 caballos tras una preparación seria. Árboles de levas afilados, muelles de válvulas reforzados, bujías y junta de culata racing, supresión del sistema anticontaminación mediante placas AIS, embrague Suter, línea completa Akrapovic, radiador ampliado y ECU Magneti-Marelli dedicada. Todo ello gobernado por el módulo GPES, una electrónica de adquisición y control que juega en la liga de las auténticas máquinas de fábrica, muy por encima del simple antiwheeling o del launch control que encontramos en una V4 S o una Panigale V4 R.
Peso pluma de 175 kg con todos los líquidos, 855 mm de altura de asiento, velocidad máxima anunciada de 320 km/h. La ficha casi podría parecer banal frente a una Ducati Panigale V4 R o una BMW M 1000 RR, pero la diferencia se agranda en otro lado. La V4 R italiana se negocia en torno a los 45 000 euros, la deportiva bávara supera a duras penas los 35 000. Aquí, el ticket de entrada asciende a 159 000 euros, y aun así hay que figurar entre los 25 elegidos a quienes Yamaha accederá a entregar su juguete. Solo dos ejemplares serán despachados en Francia, ensamblados no en Japón sino en uno de los dos GYTR Pro Shops hexagonales autorizados, con entrega prevista para la primera mitad de 2024.
A quién se dirige esta máquina, francamente. No al pistero dominguero, y menos aún al rutero nostálgico de la R1 de 1998. Hace falta un piloto experimentado, capaz de sostener un ritmo de cronómetro para extraer la sustancia de este chasis. Los aficionados ilustrados se quedarán boquiabiertos ante el nivel de equipamiento, pero la mayoría nunca explotará más de un tercio del potencial. Queda una frustración notable, la ausencia de platinas reposapiés regulables en una moto dedicada al circuito, lo que interroga cuando se luce semejante posicionamiento. Una parte de estas R1 acabarán bajo una funda en colecciones privadas, condenadas a no rugir jamás en un circuito. Mala suerte para ellas, merecen algo mejor que el polvo de un garaje climatizado.
Equipamiento de serie
- Jantes aluminium
- Shifter
- Amortisseur de direction
- Indicateur de vitesse engagée
- Aide au départ arrêté (Launch Control)
- Contrôle de traction
- Contrôle anti wheeling
- Carénage carbone
- Jantes forgées
- Contrôle de glisse
- Contrôle du frein moteur
- Limitateur de vitesse dans les stands
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!