Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 689 cc
- Potencia
- 75.0 ch @ 9000 tr/min (55.2 kW)
- Par motor
- 67.7 Nm @ 6500 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 80 x 68.6 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- type Diamant en tubes d'acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléscopique Ø 41mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 282 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 245 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.25 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 835.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 196.00 kg
- Precio nuevo
- 8 399 €
Presentación
Cuando Yamaha decidió declinar su MT-07 en versión rutera, nadie se sorprendió. La roadster de los diapasones había arrasado tanto en los concesionarios que una variante más viajera resultaba evidente. La Tracer 700, cosecha 2016, retoma la receta del crossover iniciada por la Tracer 900 y la adapta al formato de la pequeña MT. El resultado es una máquina que se niega a elegir entre placer cotidiano y escapada de fin de semana. Sobre el papel, la apuesta es atractiva. En la práctica, Yamaha ha entregado un trabajo serio, aunque algunos recortes vienen a empañar el cuadro.

Visualmente, la Tracer 700 se emancipa claramente de la roadster de la que desciende. La cúpula frontal imponente, con su doble óptica que recuerda vagamente a la TDM 900, le confiere una identidad propia. Se reconoce el ADN de la gran Tracer en la silueta general, pero las líneas son más suaves, menos angulosas. El carenado integra una pantalla regulable en varias posiciones, indispensable para quien contemple trayectos de verdad. En cuanto a ergonomía, el asiento biplaza de dos niveles sustituye al asiento deportivo de la MT-07 y el depósito sube a 17 litros, tres más que en la roadster. Suficiente para apuntar a los 300 kilómetros de autonomía sin andar pendiente del indicador de combustible. Los cubremanos, en cambio, son más cosméticos que de verdadera protección. Y la ausencia de toma de 12V de serie, en una época en la que el GPS forma parte del viaje, sigue siendo una decisión difícil de defender.
El corazón de la máquina no cambia ni un ápice. El bicilíndrico CP2 de 689 cm3 desarrolla sus 75 caballos a 9 000 rpm y 67,7 Nm de par motor a 6 500 rpm. Un motor de carácter generoso, lleno desde los regímenes medios gracias a su calado a 270 grados que le otorga esa sonoridad y ese ritmo tan particulares. En la Tracer, se muestra un punto menos vivo que en la MT-07 desnuda. Normal, la moto acusa 196 kg con todos los líquidos, es decir, 14 kilos más que la roadster. Nada dramático, sin embargo. Frente a una Kawasaki Versys 650 o una Suzuki V-Strom 650, la Yamaha conserva una ventaja neta en la báscula, una buena veintena de kilos menos según las versiones.
El chasis ha sido retrabajado para adaptarse a la vocación más rutera del conjunto. El basculante gana 50 mm, lo que alarga la distancia entre ejes y estabiliza el comportamiento a alta velocidad. Las suspensiones, una horquilla telescópica de 41 mm y un monoamortiguador con 130 mm de recorrido cada uno, han recibido ajustes específicos. La frenada sigue siendo idéntica a la de la MT-07, con dos discos de 282 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones delante y un disco de 245 mm detrás. El ABS viene de serie. Nada que objetar en este capítulo, el conjunto cumple con rigor. Se echa más en falta la ausencia de caballete central, de soportes para maletas o de asiento regulable en altura. La cota de asiento sube a 835 mm, lo que puede suponer un problema para las estaturas más compactas.
Propuesta a 8 399 euros, la Tracer 700 se sitúa justo entre la MT-07 y la Tracer 900. La tarifa resulta elevada frente a la Versys 650 de Kawasaki, que juega en el mismo terreno con un equipamiento comparable y una presencia ya bien asentada en el mercado. La Yamaha apuesta por el temperamento juguetón de su twin y por un peso contenido para seducir a los motociclistas que quieren una rutera sin renunciar al placer de conducción. Para un permiso A2, es una puerta de entrada convincente al mundo de las ruteras polivalentes. Para un motociclista experimentado, es una máquina de diario capaz de devorar kilómetros sin fatiga excesiva, siempre que no se espere el confort de un gran trail sobreequipado.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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