Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 999 cc
- Potencia
- 185.0 ch @ 12000 tr/min (136.1 kW)
- Par motor
- 117.7 Nm @ 10000 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12.8:1
- Diámetro × carrera
- 74.5 x 57.3 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 44 mm
Chasis
- Chasis
- périmétrique double poutre en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 125 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons (Monoblocs)
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/50-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 810.00 mm
- Depósito
- 17.50 L
- Peso
- 203.00 kg
- Peso en seco
- 167.00 kg
- Precio nuevo
- 15 999 €
Presentación
¿Qué queda de una leyenda cuando se viste de dorado para su aniversario? Suzuki lanzó la GSX-R 1000 en 2005, una máquina que rápidamente aplastó a la competencia en los circuitos y definió la era de las hipersportivas de chasis perimetral. En 2010, para conmemorar un cuarto de siglo de la línea GSX-R, la firma japonesa nos sirve una versión conmemorativa. Se podría temer un simple adorno de marketing, una capa de pintura y algunas calcomanías. Pero bajo el barniz de las celebraciones, lo esencial permanece: una mecánica de guerra.

Esta edición limitada luce un acabado en titanio plateado y blanco nacarado, una estética sobria que contrasta con el tradicional azul y blanco de Suzuki. Algunos puristas fruncirán el ceño, pero el resultado es bastante elegante, casi aristocrático. Las modificaciones son principalmente cosméticas: piezas en carbono en el guardabarros y en las cubiertas del motor, un parabrisas ahumado y, sobre todo, estos escapes Yoshimura Evo 4 grabados con "25th Anniversary" que deben sonar como un himno a máxima carga. Una placa numerada en el puente de la horquilla y una llave dorada completan el conjunto para los 1000 ejemplares mundiales, de los cuales 300 están destinados a Francia. El objetivo es claro: crear un objeto de colección, una máquina que se distingue en el estacionamiento de un circuito sin modificar su ADN brutal.
Y este ADN está intacto. El motor de 999 cc aún entrega sus 185 caballos a 12.000 rpm y un par de 117,7 Nm a 10.000 rpm. Estas cifras, en el contexto de 2010, situaban la GSX-R 1000 a la cabeza de las hipersportivas, frente a la Honda CBR1000RR o la Yamaha YZF-R1. Con un peso en seco de 167 kg, conserva esta ferocidad en la agilidad que la hacía tan formidable en pista. El chasis perimetral de aluminio, la horquilla invertida de 43 mm y el sistema de frenado radial de doble disco de 310 mm constituyen una plataforma que no ha perdido nada de su precisión. Se siente que los ingenieros se negaron a diluir la receta para esta edición especial. La máquina sigue siendo un arma, afilada, exigente, diseñada para pilotos confirmados que saben explotar su potencial en circuito o en carretera muy deportiva.
El precio, sin embargo, marca un salto significativo: 15.999 euros. Es un sobrecosto importante por el adorno conmemorativo y las piezas Yoshimura. El cliente debe, por lo tanto, elegir entre la emoción de una serie limitada y la racionalidad de una GSX-R 1000 estándar, más asequible. Para un piloto de circuito o un coleccionista, la inversión puede justificarse por la exclusividad y el valor potencial del objeto. Para un motorista deportivo cotidiano, la versión estándar será probablemente más sensata. Suzuki juega aquí en el registro del patrimonio y de la emoción, una apuesta arriesgada pero que podría seducir a aquellos que ven en la GSX-R no solo una moto, sino un símbolo.
En definitiva, esta GSX-R 1000 25º aniversario es una declaración. Afirma que la leyenda sigue viva, que puede llevar galas festivas sin sacrificar su naturaleza combativa. No revoluciona nada, pero celebra todo. Para aquellos que han vivido la evolución de la Gex, que han sentido su poder en una curva cerrada o su rugido a máxima velocidad, esta máquina es un homenaje tangible. Para los recién llegados, sigue siendo una hipersportiva de una eficacia redoutable, simplemente vestida para la ocasión. En ambos casos, demuestra que un cuarto de siglo de locura mecánica merece bien un poco de dorado.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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