Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 494 cc
- Potencia
- 27.0 ch @ 6500 tr/min (19.7 kW)
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 89.0 x 79.4 mm (3.5 x 3.1 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Distribución
- Overhead Cams (OHC)
Chasis
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc
- Freno trasero
- Expanding brake
- Neumático delantero
- 90/90-18
- Neumático trasero
- 110/80-16
Dimensiones
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 157.00 kg
Presentación
En 1992, la industria motociclista europea estaba en plena recomposición, y la MuZ 500 R llegaba con la ambición tranquila de un utilitario de calidad. Este monocilíndrico de cuatro tiempos de 494 cc nunca pretendió revolucionar el segmento, pero proponía una fórmula simple y robusta en una época donde la sofisticación comenzaba a alargar las facturas y los mantenimientos. Con 27 caballos entregados a 6500 rpm, alimentados por una tasa de compresión moderada de 9.2:1, esta moto mostraba sus prioridades: la fiabilidad y la flexibilidad más que el rendimiento puro.

El motor es una pieza interesante. Su arquitectura cuadrada, con un diámetro de 89 mm para una carrera de 79.4 mm, y su distribución de cuatro válvulas por cilindro prometían cierta vivacidad. Refrigerado por aire y asociado a una caja de cinco marchas, este monocilíndrico debía ofrecer un par accesible y progresivo, perfecto para el trabajo cotidiano o los paseos sin sorpresas. La velocidad máxima anunciada, 144 km/h, sitúa claramente esta MuZ en la categoría de las máquinas accesibles, diseñadas para tragar los kilómetros sin estrés mecánico.
El chasis, sobrio, soportaba un peso en orden de marcha de 157 kg, un activo importante para la maniobrabilidad en ciudad y en los caminos ligeros. La distribución de los neumáticos, con un delantero de 90/90-18 y un trasero en 110/80-16, delata una vocación allroad, capaz de abandonar el asfalto sin temblar. El frenado, con un disco en la parte delantera y un tambor en la parte trasera, era típico de la época para este tipo de máquina utilitaria, suficiente sin ser deportivo.
Esta MuZ 500 R encarnaba el espíritu de la marca de Zschopau: una construcción alemana sólida, sin adornos, destinada a un público que buscaba una herramienta fiable más que un objeto de pasión. Su depósito de 17 litros garantizaba una autonomía respetable, perfecta para el viajero económico o el repartidor. No hacía avergonzarse a una Honda CB500 de la época ni amenazaba las BMW F650 venideras, pero ocupaba una nicho honesta de polivalencia rudimentaria.
Hoy en día, esta moto interesa al coleccionista de episodios desconocidos de la historia industrial europea, o al rider pragmático en búsqueda de una base simple y modulable. Recuerda una época donde una moto podía resumirse a un buen motor en un chasis recto, sin electrónica ni pretensión. Era una propuesta sin glamour, pero perfectamente coherente.
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!