Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 193.0 ch @ 12500 tr/min (142.0 kW)
- Par motor
- 107.9 Nm @ 8700 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12.9 : 1
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Epine dorsale double poutre alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Suspension AR monoamortisseur, déb : 125 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/55-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 830.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 208.00 kg
- Precio nuevo
- 14 490 €
Presentación
¿Quién dice que los adiós deben ser discretos? En 2011, Kawasaki eligió enviar la antigua generación de ZX-10R a la jubilación con una edición Performance que parece una patada en la hormiguera de las hipersportivas. No es una revolución técnica, sino más bien un atuendo de guerra para aquellos que encontraban la base ya demasiado sensata. La idea es simple: darle un suplemento de alma y de estilo a una bestia que, recordemos, alineaba ya 193 caballos a 12.500 rpm, de lo que bastaba para hacer temblar el cronómetro y el neumático trasero.

El kit se resume a piezas que hablan directamente al piloto. La cúpula alta no está ahí para la ostentación, realmente pega el casco en un silencio relativo cuando uno se atreve a rozar los 300 km/h. El escape Akrapovic en carbono es la pieza maestra. No se contenta con rugir con esa voz ronca que faltaba al original, libera cinco pequeños caballos adicionales y aligera la bestia de unos kilos superfluos. En parado, es el ensanchador trasero agresivo y el capó de asiento los que transforman la apariencia, borrando toda traza de banalidad. Estos intermitentes tuning, por fin, son una confesión: los de origen eran horribles.
¿Hay que ver en ella una máquina de pista, por tanto? No. El chasis, la horquilla invertida de 43 mm y el monoamortiguador siguen siendo los de la serie, perfectamente capaces pero no recalibrados para la guerra de los cronómetros. Esta ZX-10R Performance es una máquina para el entusiasta puro, aquel que circula sobre todo por carretera y para quien el carácter y la estética cuentan tanto como la ficha técnica. A casi 15.000 euros, costaba una pequeña fortuna más que la versión estándar, un precio justificado únicamente por la emoción.
Frente a una BMW S 1000 RR ya sobrepotenciada y electrónicamente avanzada, o una Aprilia RSV4 con un V4 gritando, la Kawasaki jugaba una carta diferente: la del compromiso bruto y de la personalidad. Se dirigía al piloto que prefiere una conexión mecánica directa, un motor de cuatro cilindros que explota en los altos regímenes, y la sensación de pilotar una moto única. ¿Su defecto? Sin duda, ser solo un atuendo cuando la competencia evolucionaba a gran velocidad. Pero su calidad última es de haber ofrecido un último giro de pista heroico a una plataforma querida, con el desparpajo y el ruido que convienen. Un adiós en fanfarria, simplemente.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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