Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 124 cc
- Potencia
- 11.0 ch @ 8250 tr/min (8.1 kW)
- Par motor
- 10.2 Nm @ 6500 tr/min
- Tipo de motor
- Monocylindre, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 56.5 x 49.5 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 1 ACT
Chasis
- Chasis
- simple berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 37 mm, déb : 162 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 128 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage tambour Ø 110 mm
- Neumático delantero
- 90/90-19
- Presión delantera
- 1.75 bar
- Neumático trasero
- 110/90-17
- Presión trasera
- 1.75 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 815.00 mm
- Depósito
- 12.00 L
- Peso
- 128.00 kg
- Peso en seco
- 118.00 kg
- Precio nuevo
- 3 047 €
Presentación
¿Recuerdan esas motos inclasificables que Honda sacaba en el cambio de milenio, esos pequeños objetos rodantes que no encajaban en ninguna categoría? La Honda CLR 125 Cityfly, añada 2002, pertenece a esa familia de máquinas híbridas, a medio camino entre el trail en miniatura, el scrambler de salón y el bicitaxi motorizado. Un concepto extraño sobre el papel, pero que cobra todo su sentido en cuanto uno se pone el casco para cruzar una aglomeración urbana.

En el plano técnico, la Honda CLR 125 Cityfly spec no peca de desmesura. Su monocilíndrico de cuatro tiempos y 124 cc, dos válvulas por cilindro, entrega 11 caballos a 8250 rpm con un par motor de 10,2 Nm a 6500 rpm. Estamos lejos de la caballería de una Aprilia RS 125 dos tiempos o incluso de una Yamaha TW 125 que jugaba en ese mismo registro urbano alternativo. La caja de cinco velocidades cumple su función sin destacar, y la velocidad máxima se queda en 105 km/h. Hay que decirlo con claridad: la Honda CLR 125 Cityfly no fue pensada para devorar kilómetros de autopista. Intentar un adelantamiento en vía rápida es más una apuesta que una conducción serena. El motor gira, se expresa con educación, pero no proporciona ninguna sensación de empuje franco. Es un órgano dócil, casi demasiado manso, que prefiere el semáforo en rojo al puerto de montaña.
Donde esta pequeña Honda saca ventaja es en su elemento natural: la jungla urbana. Con 128 kg en orden de marcha y un asiento encaramado a 815 mm, se cuela por todas partes. El chasis de simple cuna en acero tubular le confiere una rigidez suficiente para inspirar confianza en los encadenamientos de rotondas, y la horquilla telehidráulica de 37 mm absorbe correctamente los baches parisinos o lioneses. El frenado, compuesto por un disco de 240 mm delante con pinza de dos pistones y un tambor de 110 mm detrás, ofrece una mordida correcta para el uso previsto. No como para rivalizar con un equipamiento deportivo, pero de sobra para detenerse limpiamente en ciudad. Los neumáticos en 90/90-19 delante y 110/90-17 detrás, algo atípicos para una 125, le dan ese aspecto de pequeño trail que constituye su encanto visual.
Una prueba Honda CLR 125 Cityfly revela también algunas debilidades que sería deshonesto callar. Los retrovisores, para empezar, resultan insuficientes en términos de visibilidad. Tener que girar la cabeza constantemente para vigilar lo que llega por detrás, sobre todo en un bulevar de varios carriles, acaba por irritar. El depósito de 12 litros, unido a un consumo particularmente razonable, permite en cambio una autonomía cómoda para un uso cotidiano. Honda tuvo la buena idea de integrar un arranque eléctrico y un portaequipajes de serie, dos detalles prácticos que cuentan en el día a día.
Si buscan una opinión Honda CLR 125 Cityfly contundente, aquí la tienen: es una máquina estrictamente urbana, honesta y sin pretensiones, que cumple su contrato de lanzadera diaria con una fiabilidad enteramente japonesa. En Honda CLR 125 Cityfly de ocasión, representa una elección inteligente para un permiso A1 o un conductor que simplemente quiere una herramienta fiable para sus trayectos casa-trabajo. A su precio de época de 3047 euros, Honda proponía un pequeño vehículo entrañable, económico en el uso y fácil de llevar. No le pidan que sea una deportiva, no le pidan que sea un trail de aventura. Acéptenla por lo que es: una urbana de dos ruedas, sin adornos y sin complejos.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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