Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 660 cc
- Potencia
- 48.0 ch @ 6000 tr/min (35.0 kW)
- Par motor
- 59.0 Nm @ 5000 tr/min
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 10.0:1
- Diámetro × carrera
- 100.0 x 84.0 mm (3.9 x 3.3 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection. Integrated electronic engine management system. Electronic fuel injection. 44 mm throttle body.
- Distribución
- Single Overhead Cams (SOHC)
- Lubricación
- Dry sump with oil pump.
- Encendido
- Electronic.
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Steel, open cradle, single spar frame
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Multi-plate in oil bath. Cable operated.
- Suspensión delantera
- 45 mm fork.
- Suspensión trasera
- High strength steel swingarm. Aprilia Progressive System (APS) rising rate linkages. Sachs hydraulic monoshock with adjustable rebound and preload
- Recorrido rueda delantera
- 140 mm (5.5 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 130 mm (5.1 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc. Four piston radial caliper with radial master cylinder.
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 110/70-17
- Neumático trasero
- 160/60-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 780.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1479.00 mm
- Despeje del suelo
- 250.00 mm
- Longitud
- 2173.00 mm
- Anchura
- 810.00 mm
- Depósito
- 16.00 L
Presentación
El label Factory en Aprilia no es solo una cuestión de marketing. Es una promesa de acabados mejorados, de equipamiento elegido con cuidado, y de una identidad visual que se distingue de la versión básica. Cuando la RSV 1000 R pasa a ser Factory, recibe suspensiones Öhlins que cambian radicalmente el juego en circuito. El Pegaso, por su parte, se apropia del título a su manera, más modesto en la ambición pero coherente con lo que es esta máquina: un trail versátil, a gusto entre dos aglomeraciones como en un camino pedregoso.

Las mejoras se concentran donde realmente importan. Las llantas de radios de 17 pulgadas, resaltadas con el tono dorado típico de las versiones Factory, marcan inmediatamente el tono. No es solo cosmético: el paso a un freno delantero radial, siempre asociado a un disco de 320 mm, mejora la mordiente y la modulación. En una máquina de 168 kg en seco, con una altura de asiento ahora fijada en 800 mm después de la elevación de 20 mm, cada detalle del pilotaje cuenta. El manillar de aluminio reemplaza el tubo de acero original, las protecciones de chasis y de colector de escape entran en el equipamiento, y el guardabarros delantero de carbono juega en los dos planos: peso y estética.
Bajo el depósito de 16 litros, el monocilíndrico de 660 cc desarrolla 48 caballos a 6.000 rpm y 59 Nm de par a 5.000 rpm. No es una cifra que impresione en el papel, pero un monocilíndrico no se lee en una ficha técnica. El gran pistón de 100 mm de diámetro por 84 mm de carrera pulsa a su manera, con este régimen motor que se siente tanto en las muñecas que en los cronos. La inyección tiene la reputación de ser meticulosa a medio régimen, un defecto bien documentado en esta generación de Pegaso, que no impide que el motor entregue el carácter esperado de un trail de este calibre. La caja de cinco marchas hace el trabajo sin brillar, la transmisión por cadena asegura el resto.
Frente a la competencia de 2009, el Pegaso Factory se encuentra entre dos aguas. El Suzuki DR 650 juega la carta de la robustez todo terreno sin buscar seducir, la BMW F 650 GS apunta a un público más de carretera con su bicilíndrico paralelo menos típico. El Aprilia, por su parte, asume un posicionamiento híbrido. La horquilla de 45 mm con 140 mm de recorrido y el monoamortiguador Sachs con ajustes de retorno y precarga dan una suspensión capaz de digerir camino sin estar dedicada al todo terreno. Los neumáticos 110/70-17 y 160/60-17 confirman esta orientación mixta, claramente orientada hacia el asfalto. La velocidad máxima anunciada de 160 km/h posiciona el conjunto en un registro touring razonable, no deportivo.
A 7.549 euros, el Pegaso 650 Factory se dirige a un piloto que quiere más que el estándar sin desembolsar el precio de un trail premium. El público objetivo es un conductor de carreteras secundarias, curioso de pistas forestales ligeras, que quiere una máquina con personalidad más que una versatilidad anónima. Los acabados Factory responden a esta demanda con coherencia. Este Pegaso no pretende revolucionar la categoría, se contenta con hacer mejor lo que ya sabía hacer, con mayor cuidado en los detalles.
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