Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 198 cc
- Potencia
- 14.5 ch (10.6 kW)
- Par motor
- 13.0 Nm
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 69.0 x 53.0 mm (2.7 x 2.1 inches)
- Sistema de combustible
- Carburettor
- Encendido
- CDI
- Arranque
- Electric & kick
Chasis
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Wet, multiplate
Frenos
- Freno delantero
- Single disc
- Freno trasero
- Expanding brake (drum brake)
- Neumático delantero
- 2.75-17
- Neumático trasero
- 110/80-17
Dimensiones
- Distancia entre ejes
- 1295.00 mm
- Longitud
- 2095.00 mm
- Anchura
- 740.00 mm
- Altura
- 1120.00 mm
- Peso en seco
- 115.00 kg
Presentación
En 2010, el mercado estaba saturado de motos asiáticas hiper sofisticadas. La Vuka RM 200 llegó como un retorno a los orígenes, un manifiesto mecánico escrito con la lima y el destornillador. Este monocilíndrico de 198 cc, con su carburador y su refrigeración por aire, no buscaba impresionar con sus cifras. Catorce caballos y trece newton-mètres, eso no va a pegarte la espalda al sillín, pero habla un lenguaje franco, directo, que los pilotos modernos habían casi olvidado.

El corazón de la bestia es un bloque cuatro tiempos de una simplicidad desarmante. Un diámetro de 69 mm para una carrera de 53 mm, una relación de compresión de 9.2:1, eso huele bien al taller y al ajuste al tacto. La transmisión final por cadena en una caja de cinco marchas es el arquetipo de la mecánica fiable y reparable al borde de la carretera. Sobre una distancia entre ejes de 1295 mm, este pequeño bloque da una sensación de ligereza y de manejabilidad inmediata, reforzada por un peso en seco anunciado de 115 kilos.
La parte ciclo asume su minimalismo con cierta fiereza. Delante, un simple disco frena la rueda calzada con un neumático 2.75-17, mientras que detrás, se encuentra un freno de tambor sobre del 110/80-17. Es espartano, eficaz, y recuerda una época donde el pilotaje consistía en anticipar más que en contar con la electrónica. La Vuka RM 200 no te ofrece excusas, solo sensaciones brutas.
Esta moto no pretende rivalizar con una Yamaha YZF-R125 o una Aprilia RS4 125 en un circuito. Su terreno de juego es la carretera de campo sinuosa, el aprendizaje del pilotaje activo, el placer de exprimir una máquina a su máximo sin nunca rozar lo ilícito. Es la anti-scooter por excelencia, una escuela de mecánica y de comportamiento en carretera sobre dos ruedas.
Para el coleccionista o el neófito en busca de autenticidad, la Vuka RM 200 representa un capítulo aparte. Ella prueba que el placer motero no se mide únicamente al velocímetro o a la ficha técnica, sino también a la conexión pura, mecánica, que ella mantiene con su piloto. Una lección de simplicidad a la era de la complejidad.
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