Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1157 cc
- Potencia
- 100.0 ch @ 8500 tr/min (73.6 kW)
- Par motor
- 90.2 Nm @ 6500 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 9.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 59 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 43 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 136 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 230 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 785.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 239.00 kg
- Peso en seco
- 215.00 kg
- Precio nuevo
- 7 499 €
Presentación
Diez años de carrera para una moto es una eternidad. Y sin embargo, la Suzuki GSF 1200 Bandit aguantó firme de 1995 a 2006, atravesando las modas sin renegar jamás de su filosofía de gran roadster accesible. Esta añada 2006 marca el canto del cisne de un modelo que puso a miles de motociclistas en el sillín, desde el principiante recién sacado el carnet hasta el viajero devorador de kilómetros. Para esta última versión, Suzuki retomó la receta ya aplicada a la 650: nueva cúpula frontal, tomas de aire laterales rediseñadas, asiento biplaza retrabajado y tapas laterales inéditas. Maquillaje, no cirugía. Los cárteres cromados permiten distinguir la 1200 de su hermana pequeña, pero no hay que buscar revolución técnica bajo la carrocería.

El cuatro cilindros en línea de 1157 cc refrigerado por aire y aceite sigue siendo el corazón palpitante de la máquina. Su potencia de 100 caballos a 8500 rpm no hará temblar a nadie sobre el papel, especialmente frente a las Kawasaki Z 1000 o Yamaha FZ1, que jugaban entonces en registros claramente más musculosos. Pero la Suzuki GSF 1200 Bandit nunca pretendió jugar a ese juego. Su par motor de 90,2 Nm disponible desde las 6500 rpm la convierte en una mecánica de una suavidad notable, siempre lista para relanzar sin brusquedad. Este motor nunca te castigará por un puñado de gas mal dosificado. Acompaña, perdona, tracciona con una regularidad de metrónomo. Es precisamente lo que explica la fiabilidad probada del modelo y los elevados kilometrajes que numerosos propietarios han podido acumular sin problemas mayores.
En cuanto a ergonomía, esta versión 2006 ha limado algunos defectos de juventud. La altura del asiento de 785 mm, combinada con un chasis de doble cuna afinado a la altura de la entrepierna, permite a la mayoría de las complexiones apoyar los pies en el suelo sin agobios. Y es un argumento de peso cuando se habla de una moto de 239 kg en orden de marcha. El depósito de 20 litros permite etapas generosas, a condición de aceptar un consumo medio que ronda los 7 litros a los cien en conducción realista. La posición de conducción sigue siendo natural, ligeramente inclinada hacia delante, perfecta tanto para el día a día como para las escapadas de fin de semana. En versión S, el semicarenado protege el busto pero deja el casco al viento, un defecto que solo una pantalla alta sabrá corregir para los largos trayectos por autopista.
El chasis no depara ninguna mala sorpresa. El doble cuna de acero cumple su cometido con una estabilidad tranquilizadora y un radio de giro que hace la vida urbana perfectamente llevadera pese al tamaño. El frenado, confiado a dos discos de 310 mm pinzados por pinzas de cuatro pistones, se muestra eficaz y progresivo. En cambio, las suspensiones siguen siendo el punto negro recurrente de la ficha técnica de la Suzuki GSF 1200 Bandit 2006. La horquilla de 43 mm y el monoamortiguador trasero carecen de finura, mostrándose demasiado firmes sobre las imperfecciones sin ofrecer verdadera consistencia a ritmo sostenido. El acabado general también acusa el peso de los años, con plásticos y ajustes que delatan una concepción que data de mediados de los años 90. Superada por una competencia más afilada en estos aspectos, la gran Bandit se redime por una convivialidad y una facilidad de manejo que pocos roadsters de este calibre pueden reivindicar.
A 7 499 euros de precio en nuevo en 2006, la GSF 1200 Bandit seguía siendo el gran roadster más asequible del mercado. Ahí reside todo su interés. No se dirige ni al pistero en busca de sensaciones extremas, ni al presumido que quiere la última naked de moda. Habla a los motociclistas pragmáticos, los que quieren rodar mucho, mantener poco y gastar razonablemente. Si su acabado la perjudica, su fiabilidad general garantiza elevados kilometrajes sin visitas frecuentes al mecánico. Una moto sin aspavientos, honesta en lo que ofrece, que supo encontrar su público durante más de una década. Y eso es quizá el mejor homenaje que se le pueda rendir.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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