Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Sin diferencias de specs entre estos dos años.
Motor
- Cilindrada
- 645 cc
- Potencia
- 71.0 ch @ 8800 tr/min (52.2 kW)
- Par motor
- 62.8 Nm @ 6500 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en L à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.2:1
- Diámetro × carrera
- 81 x 62.6 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double poutre alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 43 mm, déb : 150 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 150 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 260 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 110/80-19
- Presión delantera
- 2.25 bar
- Neumático trasero
- 150/70-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 830.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 213.00 kg
- Precio nuevo
- 8 399 €
Presentación
¿Quién recuerda la primera Suzuki DL 650 V-Strom, la que llegaba con el bicilíndrico en L de la SV bajo el depósito y un físico de funcionario de paisano? La máquina gustaba por su polivalencia, su fiabilidad, su precio ajustado. Pero no hacía latir el corazón de nadie. Demasiado formal, demasiado redondeada, demasiado consensuada. Frente a las Kawasaki Versys y Yamaha Tracer, la Suzuki V-Strom se difuminaba discretamente del radar. Para 2017, Hamamatsu decide sacudir el árbol. Nuevo estilo inspirado en la hermana mayor DL 1000, electrónica revisada, motor retocado. El precio de la Suzuki DL 650 V-Strom nueva se fija en 8 399 euros, lo que la sitúa siempre entre las propuestas más accesibles del segmento trail de cilindrada media.

Visualmente, el cambio es radical. Las redondeces tímidas de la cosecha 2012 o 2005 dejan paso a un morro anguloso, casi agresivo, que no gustará a todo el mundo. Esa mirada de cíclope polariza. Algunos verán carácter, otros una falta de armonía frente a la línea más fluida de una Tracer 700 o el rostro de casta de una Tiger 800. Suzuki asume el giro y apuesta por el equipamiento para compensar. El cuadro de instrumentos, heredado de la 1000, ofrece un cuentarrevoluciones analógico legible combinado con dos pantallas digitales que informan sobre la marcha engranada, el consumo y la temperatura exterior. Es nítido, es completo, es un verdadero salto adelante respecto al bloque desangelado de la generación anterior.
En el apartado mecánico, el V-twin de 645 cm3 prosigue su larga carrera. Este bicilíndrico en L a 90 grados gira desde hace casi veinte años en distintas formas; conoció la SV 650 y después cada generación de V-Strom. Para esta versión 2017, Suzuki le injerta 60 piezas nuevas: pistones, árboles de levas de escape, inyectores de 10 orificios. Resultado: 71 caballos a 8 800 rpm y 62,8 Nm de par a 6 500 revoluciones. La ganancia sigue siendo modesta, dos caballos más que la versión anterior, pero el par a medio régimen progresa sensiblemente. Es ahí donde esta moto vive, entre 3 000 y 7 000 revoluciones, con una elasticidad que hace la conducción urbana y el viaje de larga distancia igual de fluidos. El reproche recurrente reside en la propia cilindrada. En un mercado donde Yamaha propone 689 cm3 y donde la competencia empuja hacia los 800, los 645 cm3 del Suzuki empiezan a quedarse cortos. Un paso a 700 cm3 habría aportado un argumento de peso frente a las rivales.

La electrónica constituye el verdadero salto generacional. Control de tracción en tres modos, asistente de arranque en pendiente, sistema Low RPM Assist que suaviza las maniobras a baja velocidad, arranque Easy Start. En un trail de 71 caballos y 213 kg con todos los depósitos llenos, el control de tracción puede parecer superfluo. Sin embargo, en carretera mojada o con gravilla, con un neumático trasero en 150/70-17 por el que transitan los 62,8 Nm del twin, la seguridad adicional se justifica. El ABS completa el dispositivo, asociado a unos frenos clásicos pero eficaces: doble disco de 310 mm en el tren delantero, disco simple de 260 mm en el trasero. Nada revolucionario, pero soluciones probadas que cumplen con su cometido. La horquilla telescópica de 43 mm y el monoamortiguador ofrecen cada uno 150 mm de recorrido, suficientes para pistas sin pretender hacer todoterreno serio. Para los aficionados a la aventura más marcada, la variante Suzuki DL 650 V-Strom XT añade llantas de radios, cubrecárter y paramanos.

Quedan algunas zonas de sombra. El caballete central de la Suzuki DL 650 V-Strom 2017 figura como opción, lo cual es mezquino en un trail pensado para viajar. Las platinas para maletas también van como suplemento. El depósito de 20 litros promete una autonomía correcta, y el asiento revisado con una altura de 830 mm convendrá a las complexiones medias. En el mercado de la Suzuki DL 650 V-Strom de ocasión, las cosechas 2004, 2007 o 2020 y 2021 se encuentran fácilmente a precios ajustados, prueba de la fiabilidad legendaria de esta estirpe. Esta tercera generación no revoluciona la fórmula. La moderniza con inteligencia, conservando lo que siempre ha sido la fuerza del modelo: un precio contenido, una mecánica resistente y una polivalencia sincera. El tipo de moto que nadie mira dos veces en un aparcamiento, pero que se guarda diez años en el garaje. Los accesorios Suzuki DL 650 V-Strom no faltan en el catálogo para personalizarla, y quizá ahí resida su verdadera fuerza: una base sana, fiable, que cada uno adapta a su programa.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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