Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
- Potencia
- 40.0 ch @ 11500 tr/min (28.8 kW) → 44.0 ch (32.4 kW)
- Par motor
- 27.1 Nm @ 9000 tr/min → —
- Relación de compresión
- 13.8:1 → 13.9:1
- Diámetro × carrera
- 76.8 x 53.8 mm (3.0 x 2.1 inches) → 79.0 x 50.9 mm (3.1 x 2.0 inches)
- Distribución
- Single Overhead Cams (SOHC) → Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Arranque
- Kick → Electric
- Suspensión delantera
- 48mm inverted Showa cartridge fork with 16-position rebound and 16-position compression damping adjustability → 49mm fully adjustable leading-axle inverted telescopic Showa SPG coil-spring fork.
- Suspensión trasera
- Pro-Link® Showa single shock with spring preload, 17-position rebound damping adjustability, and compression-damping adjustment separated into low-speed (13 positions) and high-speed (3.5 turns); 12.3 inches travel → Pro-Link system; fully adjustable Showa single shock
- Recorrido rueda delantera
- 61 mm (2.4 inches) → 305 mm (12.0 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 61 mm (2.4 inches) → 315 mm (12.4 inches)
- Neumático trasero
- 100/90-19 → 120/90-19
- Altura de asiento
- 950.00 mm → 960.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1488.00 mm → 1481.00 mm
- Despeje del suelo
- 323.00 mm → 328.00 mm
- Longitud
- 2181.00 mm → 2182.00 mm
- Anchura
- 827.00 mm → 828.00 mm
- Altura
- 1271.00 mm → 1275.00 mm
- Peso
- 104.80 kg → 108.00 kg
- Precio nuevo
- 8 299 € → 8 799 €
Motor
- Cilindrada
- 249 cc
- Potencia
- 44.0 ch (32.4 kW)
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 13.9:1
- Diámetro × carrera
- 79.0 x 50.9 mm (3.1 x 2.0 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Dual-Timing Programmed Fuel Injection (PGM-FI), 46mm throttle body
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Encendido
- Full transistor
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Aluminium twin tube
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Multi plate wet clutch
- Suspensión delantera
- 49mm fully adjustable leading-axle inverted telescopic Showa SPG coil-spring fork.
- Suspensión trasera
- Pro-Link system; fully adjustable Showa single shock
- Recorrido rueda delantera
- 305 mm (12.0 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 315 mm (12.4 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc. Two-piston calipers.
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 80/100-21
- Neumático trasero
- 120/90-19
Dimensiones
- Altura de asiento
- 960.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1481.00 mm
- Despeje del suelo
- 328.00 mm
- Longitud
- 2182.00 mm
- Anchura
- 828.00 mm
- Altura
- 1275.00 mm
- Depósito
- 6.28 L
- Peso
- 108.00 kg
- Precio nuevo
- 8 799 €
Presentación
¿Qué empuja a Honda a replantear desde cero un cuarto de litro que ya se vendía bien? La presión de la Yamaha YZ250F y de la KTM 250 SX-F, simplemente. En 2018, la Honda CRF250R cambia de piel con una ambición clara: dejar de conformarse con papeles secundarios en la categoría MX2. El fabricante japonés eligió el método radical. En lugar de retocar lo existente, entrega un bloque motor completamente rediseñado, un chasis heredado de la hermana mayor 450 y un arranque eléctrico de serie. Todo ello por un precio de 8 799 euros que la sitúa en la media alta del segmento. Sobre el papel, el programa es atractivo. En la pista, las mejoras se confirman desde las primeras vueltas de rueda.

El corazón de esta revolución es el monocilíndrico 4 tiempos de 249 cc. Sí, la Honda CRF250R es efectivamente un 4 tiempos, al contrario de lo que algunos piensan al confundirla con los dos tiempos de la gama CR de antaño. Los ingenieros revisaron las cotas fundamentales: un diámetro de cilindro de 79 mm para una carrera de 50,9 mm, valores claramente más supercuadrados que la versión anterior. Resultado: las válvulas de titanio crecen, el llenado mejora y el motor gana un 9 % de potencia en una franja ampliada de 2 000 rpm. Los 44 caballos anunciados no lo dicen todo: es la forma en que llegan lo que cambia las cosas. A partir de 8 500 rpm, el bloque supera al modelo anterior y se niega a apagarse cuando la aguja sube. El cigüeñal aligerado en 350 gramos aporta una vivacidad palpable en cada golpe de gas. Tres cartografías de motor, del modo suave al modo agresivo, permiten adaptar la respuesta según el terreno o las preferencias del piloto. Un verdadero plus para quienes ruedan sobre suelos variados.
En cuanto al tren de rodaje, Honda hizo una apuesta audaz: injertar el chasis de aluminio de doble viga de la CRF 450 R en esta 250. Este chasis de séptima generación, más ligero en 340 gramos, sitúa el centro de gravedad más bajo y acorta la distancia entre ejes a 1 481 mm. La diferencia con la CRF250F, orientada al ocio y los senderos, salta a la vista: aquí, todo está pensado para la competición. La horquilla invertida Showa de 49 mm con muelles reemplaza a la antigua SFF-TAC-Air, y no se trata de una simple evolución. Es una derivación del kit de fábrica suministrado a los equipos oficiales del campeonato MX japonés. Totalmente ajustable en compresión y extensión, ofrece una sensación del terreno precisa y progresiva. El amortiguador trasero Pro-Link, reposicionado 39 mm más abajo, trabaja sobre un basculante de aluminio aligerado. Con 108 kg en orden de marcha y su depósito de titanio de 6,3 litros, la máquina presenta una relación peso/potencia en clara progresión respecto a 2017.
El frenado cumple su función sin florituras: un disco de pétalos de 260 mm delante con pinza de dos pistones, un disco de 240 mm detrás. Suficiente para el MX, donde el freno motor desempeña un papel igualmente importante. El asiento situado a 960 mm y la distancia al suelo de 328 mm confirman la vocación puramente deportiva de la máquina. No es una moto para empezar, ni para pasear el domingo. Es una herramienta de competición pensada para el piloto que quiere arañar segundos en campeonatos regionales o nacionales. En los trazados rápidos, la Honda CRF250R ronda las 75 mph de velocidad punta, codo a codo con la Yamaha YZ250F, aunque las KTM 250 SX de dos tiempos conservan una ventaja bruta en velocidad pura. Las evoluciones de las ediciones 2022, 2023, 2024 y 2025 de la Honda CRF250R han seguido afinando esta base técnica, prueba de que la plataforma 2018 había sentado las bases en el lugar correcto.
El balance es claro. Con esta renovación, Honda dejó de correr detrás de la competencia para volver a la altura de las mejores japonesas y austriacas del pelotón. El precio sigue siendo elevado, el asiento alto excluye a las complexiones pequeñas, y el mantenimiento de semejante nivel tecnológico exige rigor y presupuesto. Pero para el piloto de MX exigente que busca un 250 cuatro tiempos fiable, preciso y combativo a la salida de las curvas, la CRF250R versión 2018 marca un verdadero punto de inflexión en la historia reciente de la marca alada.
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!