Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1923 cc
- Potencia
- 103.0 ch @ 5020 tr/min (75.8 kW)
- Par motor
- 168.0 Nm @ 3000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 45°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 10.3 : 1
- Diámetro × carrera
- 103.5 x 114.3 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection
- Arranque
- électrique
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche téléscopique Ø 49 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur sous la selle, déb : 86 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 300 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 292 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 160/60-18
- Neumático trasero
- 240/40-18
Dimensiones
- Altura de asiento
- 675.00 mm
- Tipo de asiento
- Selle biplaces
- Depósito
- 18.90 L
- Peso
- 315.00 kg
- Precio nuevo
- 27 990 €
Presentación
¿Quién habría pensado que un día Milwaukee atiborraría a su icono más masivo de electrónica y pulgadas cúbicas adicionales, haciéndole perder peso al mismo tiempo? Es sin embargo la proeza lograda por Harley-Davidson con esta Fat Boy cosecha 2026, impulsada por el Milwaukee Eight 117 Custom y sus 1923 cm3 de bicilíndrico en V. El bloque desarrolla 103 caballos a 5020 rpm, lo cual sigue siendo modesto sobre el papel frente a una Indian Chief Dark Horse o una Triumph Rocket 3. Pero es en otro lugar donde el gran twin golpea: 168 Nm de par motor desde las 3000 rpm. A ese régimen, la correa de transmisión y la caja de seis velocidades solo tienen que distribuir esa avalancha de Newton-metros sobre el neumático trasero de 240 mm. El resultado es una salida catapulta con cada aceleración, un empuje franco y lineal que dibuja una sonrisa sin necesidad de cosquillear el limitador. Las culatas rediseñadas, la inyección revisada y la refrigeración optimizada contribuyen a la buena salud de este V-twin de cuatro válvulas por cilindro, un detalle que quizá hará rechinar los dientes a los nostálgicos del Twin Cam, pero que garantiza una longevidad y una eficiencia muy superiores.

El diseño, hablemos de ello. Harley ha hecho una apuesta fuerte en la parte delantera de la Fat Boy. El faro carenado vira hacia un registro decididamente contemporáneo, casi agresivo, que recuerda fugazmente a ciertas japonesas musculosas de los años 2000. Las llantas macizas respiran muscle-car, y el neumático delantero de 160 mm de ancho, el más imponente jamás montado de serie en una Harley, refuerza esa impresión de apisonadora. El resto de la silueta conserva sus líneas familiares, esa complexión de luchador cromado que todo el mundo reconoce a cien metros. El contraste entre la modernidad del frontal y el clasicismo del perfil divide, inevitablemente. Algunos verán audacia bien colocada, otros una herejía.
En cuanto al chasis, la plataforma Softail sigue dando sus frutos. El cuadro de doble cuna en acero, aligerado y rigidizado un 65 % respecto a la generación anterior, proporciona un comportamiento en carretera notablemente mejorado para una máquina de 315 kg con todos los depósitos llenos. La horquilla telescópica de 49 mm ofrece 130 mm de recorrido en el tren delantero, mientras que el monoamortiguador trasero, escondido bajo el asiento a 675 mm del suelo, se conforma con 86 mm. Es poco, y las carreteras deterioradas se lo recordarán a su espalda. Pero sobre asfalto en buen estado, el conjunto se muestra coherente y tranquilizador, aunque nadie va a inscribir esta máquina en una escuela de pilotaje. La frenada, a cargo de un disco de 300 mm delante y uno de 292 mm detrás, cumple su cometido sin entusiasmo particular.

La verdadera sorpresa de esta añada se esconde en la electrónica embarcada. ABS en curva, control de tracción sensible a la inclinación, gestión del par residual en freno motor, tres modos de conducción, monitorización de la presión de los neumáticos: la Fat Boy recupera de un salto su retraso frente a la competencia europea y japonesa. La toma USB-C, la maneta de freno regulable y las piñas del manillar rediseñadas completan un cuadro de instrumentos por fin digno de 2026. Para una marca largamente refractaria a cualquier forma de asistencia electrónica, el giro es radical.

A 27 990 euros, la Fat Boy apunta a un público bien definido: el crucerista convencido, aquel que quiere rodar recto, bajo, ancho, con par a raudales en los puños y un look que no pasa desapercibido. El depósito de 18,9 litros y la velocidad máxima limitada a 175 km/h recuerdan que esta Harley no está hecha para devorar autopista en grandes recorridos ni para jugar a ser deportiva. Está hecha para ser vista, escuchada y sentida. Y en ese terreno, el contrato está cumplido.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
- Nombre de mode de conduite : 3
- ABS Cornering
- Indicateur de vitesse engagée
- Régulateur de vitesse
- Prise USB
- Démarrage sans clé
- Contrôle de traction
- Contrôle du frein moteur
- Surveillance de la pression des pneus
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
- Pays de fabrication : Etats-Unis
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