Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1170 cc
- Potencia
- 105.0 ch @ 7500 tr/min (77.2 kW)
- Par motor
- 112.8 Nm @ 5750 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre à plat, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 12:1
- Diámetro × carrera
- 101 x 73 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- treillis en tubes d'acier, morteur porteur
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Telelever, déb : 190 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur et monobras Paralever, déb : 200 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 305 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 265 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 110/80-19
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 150/70-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 850.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 229.00 kg
- Peso en seco
- 203.00 kg
- Precio nuevo
- 13 980 €
Presentación
Medio millón de GS producidas, y BMW decide celebrarlo con un vestido blanco y algunos accesorios cosméticos. Estamos en 2009, la R 1200 GS ya reina sin rival en el segmento del gran trail de carretera, y la firma de Múnich decide marcar la ocasión con una edición especial que, digámoslo con franqueza, peca un poco de falta de brillo. Repaso a una serie limitada que celebra un legado colosal con una timidez casi desconcertante.

Para entender el peso simbólico de esta edición, hay que remontarse a 1980 y al nacimiento de la R 80 G/S. En aquella época, el París-Dakar inflamaba las imaginaciones y los trails japoneses monocilíndricos acaparaban las pistas. BMW desembarcó con un bicilíndrico bóxer sobre un chasis de aventurero, inventando de hecho el concepto del gran trail de carretera. Cerca de treinta años después, el linaje GS ha conquistado una clientela fiel, casi militante, y la marca del medio millón de máquinas salidas de fábrica bien merece un foco de atención. La base mecánica de esta Edition Spéciale sigue siendo la de la 1200 GS estándar, y no tiene nada que demostrar: su flat-twin de 1170 cm3 desarrolla 105 caballos a 7500 rpm con un par motor de 112,8 Nm disponible desde las 5750 rpm. Más que suficiente para mover los 229 kg en orden de marcha con una soltura que forja la reputación de la máquina. El chasis tubular de acero con motor autoportante, la suspensión Telelever en el tren delantero y el monobrazo Paralever en el trasero componen un conjunto probado, capaz de devorar kilómetros de autopista y pistas destrozadas sin inmutarse. La transmisión por cardán y la caja de seis velocidades completan un paquete pensado para el viaje de larga distancia.
Donde hace aguas es en el contenido de esta famosa edición. Color blanco, llantas de radios negras, asiento bicolor, parabrisas ahumado, tapas de cilindro en aluminio, extensión de guardabarros y spoiler en el radiador de aceite. Todo ello por un sobrecoste de aproximadamente 300 euros respecto al modelo de base, que partía de 13 980 euros. Nada escandaloso en el plano tarifario, pero nada revolucionario tampoco. Estamos lejos de una transformación profunda, y la discreción del conjunto deja perplejo cuando se piensa en lo que representa semejante aniversario. BMW había demostrado, sin embargo, que sabía tocar la fibra nostálgica: en 2005, la R 1150 GS Adventure «25 años GS» lucía una decoración azul y blanca mucho más evocadora del ADN rallye-raid de la familia.
Frente a la competencia de la época, la GS 1200 no tenía mucho que temer. La Yamaha Super Ténéré aún no había regresado, la KTM 990 Adventure jugaba más la carta del aventurero radical, y la Triumph Tiger 1050 apuntaba a un público más rutero. La BMW seguía siendo la referencia absoluta para el motociclista viajero exigente, ese que quiere recorrer 800 kilómetros en el día con sus maletas y llegar fresco por la noche. Su altura de asiento de 850 mm, su depósito de 20 litros y su velocidad máxima de 200 km/h la convierten en una máquina polivalente y resistente. No hacía falta una edición especial para demostrarlo.
En el fondo, esta R 1200 GS Edition Spéciale 2009 es un poco la imagen de BMW en aquel periodo: segura de su dominio, sin prisa por hacer aspavientos. Los puristas habrían deseado un gesto más contundente, una decoración más atrevida, quizá un guiño mecánico. Se encontraron con una GS blanca con llantas negras. Es limpio, es cuidado, pero para celebrar medio millón de máquinas que cambiaron la faz del motociclismo, cabía esperar fuegos artificiales. Nos quedamos con una vela sobre la tarta.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ASB en option
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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