Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1050 cc
- Potencia
- 132.0 ch @ 9250 tr/min (97.1 kW)
- Par motor
- 98.1 Nm @ 7500 tr/min
- Refrigeración
- liquide
- Diámetro × carrera
- 79 x 71.4 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- tubulaire en aluminium
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 141 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 255 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.35 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 815.00 mm
- Depósito
- 18.00 L
- Peso en seco
- 189.00 kg
- Precio nuevo
- 12 290 €
Presentación
Quince años dominando las calles, quince años asustando a los novatos y arrancando sonrisas a los entendidos: cuando Triumph lanza en 2009 una edición aniversario de su Speed Triple, no se trata de una simple operación de marketing. Es el reconocimiento oficial de un estatus. El de una moto que, desde sus comienzos en 1994 y su transformación decisiva en 1997 con los dos faros redondos que se volverían icónicos, inventó un género antes de que ese género tuviera nombre. El street-fighter a la inglesa, brutal y sin complejos, antes de que los alemanes lo racionalizaran y los italianos lo teatralizaran.

Frente a la Ducati Monster y la MV Agusta Brutale, la Speed Triple siempre ha tocado una partitura diferente. Donde la Monster seduce por la fluidez de su arquitectura tubular y su accesibilidad, y donde la Brutale impresiona por su refinamiento casi orfebre, la Triumph golpea en otra categoría. La del roadster sin red, sin concesiones al confort burgués, impulsado por un tres cilindros de 1050 cm3 que entrega 132 caballos a 9 250 rpm y 98,1 Nm de par a 7 500 rpm. Estas cifras no lo cuentan todo: este motor tiene una voz, una personalidad a medio camino entre el rugido musculoso del bicilíndrico y la fiebre aullante del cuatro cilindros, con un carácter intermedio que lo hace explotable en cualquier situación sin resultar jamás banal.
La versión aniversario recibe una vestimenta Phantom Black sobria y efectiva, realzada con calcomanías rojas en el depósito y el carenado delantero. Es discreto para una edición limitada, pero es también lo que le conviene a esta máquina: no necesita grafitis para existir. La firma de John Bloor en el depósito, quien resucitó Triumph a principios de los años noventa desde Hinckley, otorga a esta serie un alcance simbólico real. El fileteado en las llantas y la inscripción Brembo grabada en los estribos radiales de cuatro pistones que muerden dos discos de 320 mm en el frente no dejan ninguna duda sobre las intenciones deportivas del chasis. La horquilla invertida de 43 mm y el monoamortiguador trasero con 141 mm de recorrido gestionan los 189 kg en seco con una eficacia que recuerda que este cuadro tubular de aluminio desciende en línea directa del mundo de las deportivas puras.
Con 815 mm de altura de asiento, la Speed Triple no está dirigida a los de baja estatura, y sus 12 290 euros la sitúan en una franja premium que exige un comprador avezado, capaz de leer lo que la moto propone realmente. No es una iniciación, ni una herramienta cotidiana para quien busca la comodidad de un viaje cargado, ni tampoco una bestia de circuito. Es una moto de piloto, la que se elige cuando se sabe lo que se quiere y ya no hay nada que demostrarle a nadie salvo a uno mismo. La velocidad anunciada de 240 km/h y el depósito de 18 litros dibujan un radio de acción aceptable, aunque la posición de conducción recordará en cada kilómetro que la Speed Triple no tiene vocación de cruzar continentes como turista.
La edición aniversario añade al catálogo de serie un carenado delantero, un asiento en gel, un protector de motor y un reloj exclusivo con los colores de la máquina, imposible de encontrar fuera de esta compra. Estas atenciones no cambian fundamentalmente la propuesta, pero significan algo: Triumph sabe que quienes adquieren esta versión aniversario no buscan un accesorio más, buscan poseer un trozo de historia motociclista británica. Treinta y cinco mil Speed Triple vendidas en quince años es un balance que habla por sí solo en un segmento donde la competencia nunca hace regalos.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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