Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 750 cc
- Potencia
- 148.0 ch @ 13200 tr/min (108.9 kW)
- Par motor
- 86.3 Nm @ 11200 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 70 x 48.7 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- double poutre périmétrique en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Brembo Ø 310 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 180/55-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 810.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 190.00 kg
- Precio nuevo
- 12 799 €
Presentación
¿Quién recuerda aún que el segmento de las 750 deportivas hizo vibrar a toda una generación de pilotos? En 2015, Suzuki intenta reavivar la llama con esta GSX-R 750 SE, una edición especial limitada a 25 unidades para el mercado francés. La apuesta es atrevida en un contexto en el que las supersport luchan por encontrar comprador, atrapadas entre roadsters cada vez más prestacionales y 1000 cc repletas de electrónica que acaparan todos los focos.

No se dejen engañar, esta SE no es una simple mano de pintura sobre un modelo en fin de carrera. La máquina sale de las cadenas de montaje de Hamamatsu con una librea roja y negra que toma prestados sus códigos estéticos de la Hayabusa SE. Filetes rojos en las llantas, letras a juego en las pinzas Brembo monobloque de anclaje radial, tapones de tubos de horquilla anodizados en rojo, tuerca de dirección y tensor de cadena con acabado en oro cobrizo. El asiento rojo completa el conjunto. Para disfrutar de este vestuario hay que desembolsar 12 799 euros, un suplemento considerable respecto a la versión estándar. El precio de entrada se justifica sobre todo por la rareza de la máquina, no por una mejora técnica.
Bajo la carrocería encontramos el bloque de cuatro cilindros en línea de 750 cc, fijado a una relación de compresión de 12,5:1 con un diámetro y carrera de 70 x 48,7 mm. Los 148 caballos entregados a 13 200 rpm y los 86,3 Nm de par a 11 200 rpm componen una mecánica que adora las vueltas y recompensa al piloto capaz de ir a buscarla en los altos regímenes. La caja de seis velocidades encaja con precisión, la transmisión por cadena sigue siendo clásica y eficaz. Con 190 kg en orden de marcha para un depósito de 17 litros, la relación peso-potencia sigue siendo un argumento sólido frente a una Kawasaki ZX-6R o una Yamaha YZF-R6 de la misma época.
El chasis de doble viga perimetral en aluminio aloja una horquilla invertida de 43 mm con 120 mm de recorrido en el tren delantero y un monoamortiguador con 130 mm en el trasero. El frenado confía el tren delantero a dos discos Brembo de 310 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones, mientras que un simple disco de 220 mm se encarga del trasero. En cuanto a electrónica, Suzuki apuesta por la sobriedad: un amortiguador de dirección electrónico, el sistema S-DMS que ofrece dos cartografías de inyección y un embrague deslizante de limitación. Sin control de tracción, sin modos de conducción sofisticados. La GSX-R 750 SE confía en el piloto, lo que le confiere un carácter bruto que los puristas aprecian pero que puede disuadir a quienes han probado las redes de seguridad de las máquinas más recientes. El asiento a 810 mm y los neumáticos en 120/70-17 y 180/55-17 completan un conjunto diseñado tanto para el circuito como para la carretera, con una velocidad punta anunciada de 270 km/h.
Esta edición especial se dirige a un público muy específico: coleccionistas informados, apasionados del linaje GSX-R o pilotos que buscan una deportiva manejable y ligera sin la complejidad electrónica de las superbikes modernas. La 750 ocupa un nicho que ya nadie defiende realmente, atrapado entre las 600 y las 1000 cc. Es precisamente eso lo que hace esta SE tan entrañable. Encarna una filosofía mecánica en vías de extinción, aquella en la que el talento del piloto prevalece sobre los algoritmos. Queda que 25 unidades para Francia es más una jugada de marketing que una verdadera ofensiva comercial. Suzuki lo sabe, y esta SE tiene el mérito de la honestidad: no pretende revolucionar el segmento, le ofrece una última vuelta de honor vestida de gala.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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