Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Sin diferencias de specs entre estos dos años.
Motor
- Cilindrada
- 865 cc
- Potencia
- 61.0 ch @ 6800 tr/min (44.9 kW)
- Par motor
- 73.5 Nm @ 3300 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre parallèle, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 90 x 68 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- berceau d'acier tubulaire
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche Ø 41mm avec fourreaux de fourche polis, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 96 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 310 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 285 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 110/80-19
- Neumático trasero
- 170/80-15
Dimensiones
- Altura de asiento
- 690.00 mm
- Depósito
- 19.30 L
- Peso
- 250.00 kg
- Precio nuevo
- 9 190 €
Presentación
¿Quién se acuerda todavía de la época en que Triumph intentaba cazar en las tierras de Harley con un bicilíndrico paralelo en lugar de un V-twin? La Triumph 865 Speedmaster es exactamente esa propuesta un tanto atrevida. Una custom británica que se niega a jugar según las reglas americanas y que, en su versión 2013, luce un rostro negro tallado a cuchillo para ir a provocar a la Sportster 883 Iron en su propio terreno. La apuesta es arriesgada, pero no carece de sentido.

Desde los retoques de 2011, la máquina ha ganado en carácter visual. Horquilla despojada con botellas oscurecidas, llanta delantera de 19 pulgadas con radios rediseñados, guardabarros trasero recortado en seco. El conjunto respira una agresividad contenida, lejos del cromo estridente de las customs de ultramar. El chasis también fue revisado con una distancia entre ejes acortada en 55 mm, lo que vuelve a la bestia más ágil en ciudad y menos torpe en los encadenamientos de curvas. Paradoja interesante: mientras el estilo se endurece, la ergonomía se suaviza. El asiento baja a 690 mm, el manillar se ensancha, y la posición de conducción se vuelve francamente acogedora para las complexiones modestas o los motociclistas que no tienen ganas de hacerse los vaqueros encaramados. Es un argumento de peso frente a la competencia, sobre todo para quienes descubren el universo custom.
Bajo el depósito de 19,3 litros se esconde el twin paralelo de 865 cm3 calado a 270 grados, una arquitectura que la Triumph 865 Speedmaster comparte con las Bonneville y America. Este molino entrega 61 caballos a 6 800 rpm y, sobre todo, 73,5 Nm de par motor desde las 3 300 rpm. No es para arrancar el asfalto, pero sí más que suficiente para rodar relajado por carretera nacional o atravesar una aglomeración con ese rugido sordo tan particular de los twins Triumph. La caja de cinco velocidades cumple sin alardes, la transmisión por cadena sigue siendo clásica. Estamos en 250 kg con todos los líquidos, lo que se gestiona sin dificultad en el día a día gracias al centro de gravedad bajo. La frenada, con un simple disco de 310 mm delante y uno de 285 mm detrás, carece un poco de mordiente para los habituados al deporte, pero encaja con la filosofía desenfadada de la máquina.
En cuanto al posicionamiento, la Triumph 865 Speedmaster 2006 había lanzado el concepto, las añadas 2007 y 2009 lo habían afinado, y esta versión 2013 representa la evolución más lograda de la serie antes de que la gama evolucionara hacia nuevas plataformas. A 9 190 euros en la tarifa de la época, se situaba justo enfrente de la 883 Iron, con un temperamento diferente. Donde la Harley juega la carta del minimalismo crudo y las vibraciones asumidas, la Triumph apuesta por un motor más redondo, más civilizado, y un chasis de cuna en acero tubular que ofrece un comportamiento en carretera notablemente más sano. La Triumph 865 Speedmaster 2016 vendrá a cerrar este capítulo con los mismos fundamentos, prueba de que la receta funcionaba.
Esta máquina se dirige a los motociclistas que quieren el estilo custom sin los compromisos habituales del género. Pilotos urbanos, paseantes domingueros, permiso A2 con posibilidad de limitación: el perfil es amplio. No pretende rivalizar con las grandes cilindradas ni ofrecer sensaciones de circuito, y esa es precisamente su fuerza. La Speedmaster 865 sigue siendo una puerta de entrada honesta al universo custom, respaldada por el saber hacer de Triumph y esa mecánica twin que suena auténtica. No es espectacular, pero sí sincera. Y en un segmento donde el marketing suele pesar más que la ingeniería, eso ya es mucho.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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