Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
- Chasis
- berceau d\'acier tubulaire → berceau d'acier tubulaire
Motor
- Cilindrada
- 865 cc
- Potencia
- 61.0 ch @ 6800 tr/min (44.9 kW)
- Par motor
- 73.5 Nm @ 3300 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre parallèle, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 90 x 68 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- berceau d'acier tubulaire
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche Ø 41mm avec fourreaux de fourche polis, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 96 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 310 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 285 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 110/80-19
- Neumático trasero
- 170/80-15
Dimensiones
- Altura de asiento
- 690.00 mm
- Depósito
- 19.30 L
- Peso
- 250.00 kg
- Precio nuevo
- 9 190 €
Presentación
¿Quién recuerda la época en que Triumph decidió competir en el terreno de las custom americanas con un bicilíndrico paralelo en lugar de un V-twin? La Triumph 865 Speedmaster, aparecida desde 2006, siempre ha cultivado esa diferencia mecánica. Una elección atrevida, casi militante, que le confiere una personalidad singular en un segmento dominado por las Harley-Davidson y sus clones. En 2014, la receta no ha cambiado fundamentalmente, pero Hinckley sacó el bote de pintura negra para darle un golpe de carácter bienvenido.

El tratamiento "blackout" afecta a prácticamente todo lo que brilla en esta máquina. Carcasa del faro, manillar, llantas, mandos de los pies, muelles de los amortiguadores, tapa del filtro de aire: la Speedmaster se enfunda su traje oscuro de la cabeza a los pies. Esta cura de oscuridad no es solo estética. Nuevos silenciadores modifican la voz del twin, mientras que las aletas de refrigeración del motor reciben un mecanizado más cuidado. El resultado visual recuerda claramente a la Harley 883 Iron, su rival directa de Milwaukee. Triumph asume la confrontación, y eso le honra. Solo que aquí, el motor gira en el sentido contrario de la historia custom, con su arquitectura paralela calada a 270° heredada de la familia Bonneville y America.
Las evoluciones mecánicas, por su parte, se remontan sobre todo a la añada 2011 y siguen vigentes en 2014. La horquilla de 41 mm perdió sus fuelles para exponer sus barras pulidas, la llanta delantera pasó de 18 a 19 pulgadas con un diseño de radios revisado, y el guardabarros trasero fue cortado en seco para un perfil más tenso. La distancia entre ejes acortada en 55 mm hace que la Triumph 865 Speedmaster sea más viva en la entrada de curva, un punto que los modelos 2007 y 2009 no podían reivindicar. El asiento baja a 690 mm, el manillar se ensancha: se gana en accesibilidad lo que la línea gana en agresividad. Un compromiso bastante astuto para una moto que apunta tanto a los nuevos permisos como a los moteros en busca de un cruiser sencillo y utilizable en el día a día.
En cuanto a prestaciones, seamos lúcidos. El bicilíndrico de 865 cm3 entrega 61 caballos a 6800 rpm y sobre todo 73,5 Nm de par desde las 3300 vueltas. No es una máquina de guerra, la velocidad punta se estanca en 180 km/h, pero el carácter del motor privilegia la flexibilidad a bajo régimen antes que la cabalgata en autopista. La caja de cinco velocidades basta para este uso, aunque una sexta marcha de crucero no habría estado de más en los trayectos largos. La frenada, con un simple disco de 310 mm delante pinzado por una pinza de dos pistones, cumple su función sin entusiasmo para una máquina de 250 kg con todos los depósitos llenos. El tanque de 19,3 litros ofrece una autonomía correcta para paseos por carreteras comarcales, el terreno de juego natural de esta Speedmaster.
A 9 190 euros en 2014, la Triumph 865 Speedmaster 2016 continuará sobre esta base se posiciona por debajo de la barrera psicológica de los diez mil euros, allí donde una 883 Iron se negocia en las mismas aguas. La elección entre las dos es ante todo una cuestión de temperamento: vibraciones y cultura US por un lado, suavidad mecánica y originalidad británica por el otro. Para el motero urbano o el rodador tranquilo que quiere una custom sin aspavientos, fácil de manejar gracias a su asiento bajo y su peso contenido, la Speedmaster sigue siendo una propuesta coherente. No pretende rivalizar con los grandes cubicajes del catálogo Triumph, la Thunderbird Storm y sus 1700 cm3 ocupan ese nicho por el doble de precio. Se conforma con hacer lo que sabe hacer: rodar cool, sin complicaciones, con ese pequeño acento british que la distingue del rebaño.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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