Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1050 cc
- Potencia
- 126.0 ch @ 9475 tr/min (92.7 kW)
- Par motor
- 105.9 Nm @ 7000 tr/min
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12.25 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 71.4 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- périmétrique en aluminium
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 140 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 150 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 255 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 180/55-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 830.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso en seco
- 218.00 kg
- Precio nuevo
- 13 900 €
Presentación
Durante años, el Tiger Sport desempeñó un papel ingrato: demasiado dinámico para convencer a los aventureros, no suficientemente radical para seducir a los deportivos puros. La proliferación de las crossover cambió las reglas del juego. En 2016, Triumph pone las cosas en su sitio con una actualización sustancial que sitúa por fin la moto donde siempre debería haber estado: en el corredor entre la Yamaha Tracer 900 y la BMW S 1000 XR, dos referencias de un segmento que no deja de ganar en legitimidad.

El corazón del asunto es el tres cilindros de 1050 cc. Descendiente directo del bloque revisado en la Speed Triple, monta aquí 126 caballos a 9475 rpm y 105,9 Nm a 7000 rpm. Estas cifras sitúan al Tiger Sport entre los grandes sin convertirlo en una bestia de circuito. La norma Euro4 impuso sus restricciones, Triumph aprovechó la ocasión para rediseñar en profundidad la arquitectura interna del motor, y el resultado se inclina más bien hacia el lado positivo. El tres cilindros inglés conserva ese carácter vocal y carnal que distingue las producciones de Hinckley de la competencia nipona o alemana, más limpia pero a menudo menos comunicativa.
La otra gran novedad es el paquete electrónico. Ride-by-Wire, tres modos de conducción (Rain, Road, Sport) que actúan conjuntamente sobre la cartografía de inyección y el control de tracción, más un antideslizamiento que empieza a democratizarse en la categoría: el Tiger Sport recupera su retraso con método. Un embrague deslizante completa el conjunto, útil para cualquiera que practique una conducción comprometida en carretera abierta. A 13 900 euros, la factura sube, pero el equipamiento justifica la progresión tarifaria.
El chasis, por su parte, no ha cambiado, y es una buena noticia. El bastidor perimetral de aluminio, la horquilla invertida de 43 mm con 140 mm de recorrido, el monoamortiguador trasero con 150 mm, las pinzas radiales de cuatro pistones mordiendo discos de 320 mm: la arquitectura sigue siendo sólida y probada. El peso en seco de 218 kg es razonable en la categoría, y la altura del asiento a 830 mm se adaptará a la mayoría de las complexiones. La cúpula regulable rediseñada, con sus dos extensiones laterales transparentes, mejora concretamente la protección aerodinámica en autopista, un punto frecuentemente descuidado en este tipo de moto.
Este Tiger Sport versión 2016 se dirige ante todo al piloto experimentado en carretera que busca una moto polivalente sin concesiones deportivas. El depósito de 20 litros y la velocidad máxima anunciada de 220 km/h lo convierten en una buena herramienta para las etapas largas. Pega notable: los puños calefactables, prometidos y luego retirados de la dotación de serie para pasar a ser opción. Es el tipo de detalle que irrita cuando se desembolsan casi 14 000 euros. La competencia BMW los integra a veces de serie. Triumph da aquí la impresión de guardar algunos cartuchos en reserva para la próxima actualización.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!