Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 50 cc
- Potencia
- 2.8 ch @ 6750 tr/min (2.1 kW)
- Par motor
- 3.3 Nm @ 5250 tr/min
- Tipo de motor
- Single cylinder, two-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 12.0:1
- Diámetro × carrera
- 40.3 x 39.0 mm (1.6 x 1.5 inches)
- Sistema de combustible
- Carburettor. Dell´Orto - PHBN 16
- Lubricación
- Separate lubrication
- Encendido
- Spark ignition
- Arranque
- Kick
Chasis
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Suspensión delantera
- Telescopic
- Suspensión trasera
- Hydraulic shock absorber
- Recorrido rueda delantera
- 190 mm (7.5 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 220 mm (8.7 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc. Disc, ø 260
- Freno trasero
- Single disc. Disc, Ø 220
- Neumático delantero
- 100/80-17
- Neumático trasero
- 130/70-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 870.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1350.00 mm
- Despeje del suelo
- 317.00 mm
- Longitud
- 2000.00 mm
- Anchura
- 850.00 mm
- Altura
- 1115.00 mm
- Depósito
- 6.50 L
- Peso en seco
- 98.00 kg
Presentación
En 2007, proponer un supermotard de 50cc con inyección habría sido una herejía. MBK lo sabía, y es por eso que el X-Limit SM funciona con dos tiempos y gasolina pura, con un Dell’Orto PHBN 16 como corazón artificial. Su monocilíndrico refrigerado por líquido respira a una relación de compresión de 12:1, cifras que aún hoy hablan a los manitas que les gusta ajustar el encendido y jugar con las bujías de alta gama. Con 2,8 caballos de potencia entregados a 6750 rpm y 3,3 Nm de par, estamos lejos de las prestaciones desorbitadas, pero ese no es el objetivo. Esta máquina es una declaración de principios: el placer sobre dos ruedas comienza mucho antes del carnet.

El chasis muestra intenciones claras con un asiento a 870 mm, una distancia entre ejes de 1350 y una altura libre al suelo de 317 mm. Estas cifras dibujan una postura agresiva, lista para inclinarse. Los neumáticos en 100/80 en la parte delantera y 130/70 en la parte trasera, montados sobre llantas de 17 pulgadas, confirman el ADN supermotard puro. El frenado, asegurado por dos discos de 260 y 220 mm, es ampliamente suficiente para una masa anunciada a 98 kg en seco. Es una moto ligera, nerviosa por su diseño, que exige al piloto que participe activamente, que juegue con las transferencias de masa y que anticipe las deceleraciones.
La caja de seis velocidades es una sorpresa en un cilindrada tan pequeña, permite exprimir el modesto monocilíndrico sin hacerlo rugir constantemente. El depósito de 6,5 litros recuerda que los trayectos serán cortos, pero intensos. No es una máquina para devorar la autopista, es una herramienta para transformar un camino de tierra en circuito, una calle desierta en terreno de juego. El refrigeración por líquido permite mantener una temperatura estable durante las sesiones intensas, un detalle que cuenta cuando se exprime el pequeño motor al máximo.
Frente a una Derbi Senda o una Aprilia RX 50 de la misma época, el MBK X-Limit SM no busca la carrera por los caballos de potencia. Apuesta por un equilibrio, una accesibilidad mecánica y una geometría franca. Su precio en su momento lo posicionaba como una alternativa creíble para el público joven que aspira al carnet A1, o para el aficionado a las sensaciones brutas sin complejidad electrónica. Hoy en día, encuentra su lugar entre el coleccionista de dos tiempos o el piloto experimentado en busca de una plataforma simple y modificable. Es una moto que no engaña, exhala un olor a aceite de ricino y a libertad a la antigua, en un mundo cada vez más aséptico.
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!