Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 296 cc
- Potencia
- 39.0 ch @ 11000 tr/min (28.7 kW)
- Par motor
- 27.5 Nm @ 10000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 10.6 : 1
- Diámetro × carrera
- 62 x 49 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 32 mm
Chasis
- Chasis
- tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 37 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 132 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque en pétale Ø 290 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque en pétale Ø 220 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 110/70-17
- Presión delantera
- 2.00 bar
- Neumático trasero
- 140/70-17
- Presión trasera
- 2.25 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 785.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 171.00 kg
- Precio nuevo
- 6 369 €
Presentación
¿Se puede realmente jugar en la liga de las deportivas con 39 caballos y 296 cm3? Kawasaki lo cree a pies juntillas desde el lanzamiento de su Ninja 300, y esta edición KRT Performance cosecha 2016 sube la apuesta un peldaño más. No se trata de rivalizar con una YZF-R3 en el terreno de la potencia bruta ni de hacerle cosquillas a una RC 390 en los enlaces rápidos. El proyecto va por otro lado. Se trata de vender un sueño accesible, de envolver un pequeño bicilíndrico dócil en un estuche con aroma a paddock. Y en ese terreno, hay que reconocer que Kawasaki sabe lo que hace.

El twin paralelo de 296 cm3 desarrolla sus 39 CV a 11 000 rpm con un par de 27,5 Nm a 10 000 rpm. Cifras modestas, que hay que ir a buscar arriba en el cuentavueltas, pero el motor de cuatro válvulas por cilindro disfruta subiendo de régimen y se muestra voluntarioso una vez superadas las 7 000 rpm. La verdadera novedad de este pack Performance reside en el silenciador Akrapovic en carbono que se entrega con la moto. El escape esloveno pesa 1,6 kg frente a los 4,4 kg de la línea original, lo que supone casi tres kilos evaporados. La ganancia en potencia es simbólica, medio caballo como mucho, pero la sonoridad cambia radicalmente. El pequeño twin gruñe con más convicción, y es precisamente ese tipo de detalle el que transforma un paseo en placer. En la báscula, la Ninja 300 KRT Performance marca 171 kg con todos los depósitos llenos. Es contenido, fácil de maniobrar, perfecto para un permiso A2 o una vuelta a la conducción sin aprensión.
En cuanto a presentación, Kawasaki viste a su pequeña deportiva con los colores del equipo WorldSBK. La decoración verde y negra estilo réplica de Jonathan Rea destella bajo la luz, el colín del color de la carrocería afina la silueta, y la cúpula ahumada de doble curvatura ofrece un mínimo de protección frente al viento. Unas cintas adhesivas en las llantas y un protector de depósito en gel completan el conjunto. Nada revolucionario en el plano técnico, pero el conjunto desprende una coherencia visual que no ofrecen ni la Honda CBR300R ni la Yamaha R3 en sus versiones estándar. Kawasaki vende aquí una imagen, y está cuidada.
El chasis tubular de acero descansa sobre una horquilla telehidráulica de 37 mm y un monoamortiguador trasero, todo ello sin ajuste. El frenado se articula en torno a dos discos de pétalo, uno de 290 mm delante con pinza de dos pistones y otro de 220 mm detrás. Es correcto sin ser destacable. La altura de asiento de 785 mm permite una buena toma de contacto y el depósito de 17 litros promete una autonomía confortable para una deportiva de tamaño compacto. La velocidad punta se queda en 160 km/h, lo que basta de sobra para divertirse en carretera e incluso probar los pianos en una jornada de tandas para principiantes.
A 6 369 euros con el Akrapovic en la caja, la Ninja 300 KRT Performance se posiciona por encima de una R3 de base pero justifica la diferencia por su equipamiento. No pretende ser un arma de circuito. Juega la carta de la emoción con presupuesto ajustado, del placer de conducción sin consecuencias, del look racing para quienes quieren lucir los colores del Superbike sin hipotecar su piso. Para un joven piloto con permiso A2 o un motorista urbano que busca una máquina ligera y gratificante en el día a día, es una elección acertada. A condición de aceptar que el espectáculo está más en el espejo que en el cronómetro.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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