Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1783 cc
- Potencia
- 125.0 ch @ 6200 tr/min (91.9 kW)
- Par motor
- 158.9 Nm @ 3200 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 54°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 10.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 112 x 90.5 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double berceau en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 118 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 275 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 130/70-18
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 240/40-18
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 705.00 mm
- Depósito
- 19.50 L
- Peso
- 347.00 kg
- Peso en seco
- 319.00 kg
- Precio nuevo
- 14 999 €
Presentación
Imagina un motor tan grande que casi se podría sentar en él, acoplado a un chasis que parece tallado a hacha. La Suzuki Intruder M 1800 R BOSS, no es una moto, es una declaración de intenciones rodante. En 2016, Suzuki sacó este monstruo de 1783 cm³ por una sola razón: recordar a todo el mundo que el custom, es también una cuestión de músculos y de actitud, no solo de cromes y de paillettes. Con sus 125 caballos y, sobre todo, su par abismal de 158,9 Nm disponible desde 3200 revoluciones, esta bestia te clava en el asiento con la sutileza de un golpe de puño en el estómago. Es una mecánica que privilegia el asalto frontal a la fineza.

Todo, en su diseño, grita provocación. La versión BOSS empuja el concepto aún más lejos con un negro total, profundo y absorbente, que traga la luz sobre cada pieza, del motor a los pistones. Solo una llama coloreada, ácida y viva, viene a lacerar esta oscuridad, como una advertencia antes de la tormenta. Esta estética no es anodina; apunta directamente al ego de aquel que se monta en esta máquina. Con su neumático trasero de 240 mm de ancho, una horquilla invertida de 43 mm y un frenado radial a pistones cuatro, tiene el tamaño y el equipamiento para domar su propia furia. Sin embargo, a 347 kg con todos los líquidos, no es la más ágil. Impone su tempo: pesado, asegurado, dominante.
Frente a la competencia, como una Harley-Davidson Softail o una Yamaha VMAX de la época, la Suzuki juega una carta diferente. Apuesta menos por el legado purista que por una mezcla de dragster y custom, con esta transmisión por cardán que le ofrece una robustez a toda prueba para los largos tramos. Es desmesuradamente larga, escandalosamente baja con un sillín a 70 cm, y su depósito de 19,5 litros le evita los llantos demasiado frecuentes. Pero es una moto de carácter, exigente, que perdona poco los errores de pilotaje y cuya caja cinco marchas puede parecer un tanto archaica.
Entonces, ¿a quién se dirige este coloso? Ciertamente no al principiante, que se dejaría engullir sin remedio. Es la montura del mochilero barbudo que prefiere la autoridad a la fineza, del piloto que busca menos la performance de punta que una sensación de potencia bruta e inagotable. A 15 000 euros nueva, era una apuesta audaz. Una apuesta que, hay que admitirlo, no ha encontrado un inmenso éxito comercial. Pero es justamente eso lo que la convierte hoy en día en un objeto singular, una pieza de convicción para aquel que quiere un custom sin compromisos, capaz de rivalizar con los demonios de la carretera sin jamás pretender ser una obra de arte. No acaricia la mirada, la desafía. Y en la carretera, no te mece, te sacude.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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