Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 6200 cc
- Potencia
- 445.0 ch (324.8 kW)
- Par motor
- 603.4 Nm @ 4750 tr/min
- Tipo de motor
- V8, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 10.7:1
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection. Multi-port injection
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Caja de cambios
- Automatic
- Transmisión final
- Shaft drive (cardan) (final drive)
- Embrague
- Narroved Ford
- Suspensión delantera
- Inverted forks, 63 mm, adjustable preload
- Suspensión trasera
- Air ride
- Recorrido rueda delantera
- 89 mm (3.5 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc. Dual 4-piston caliper, floating disc
- Freno trasero
- Single disc. Dual two-piston floating calipers
- Neumático delantero
- 130/90-16
- Neumático trasero
- 235/60-R17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 749.00 mm
- Distancia entre ejes
- 2159.00 mm
- Despeje del suelo
- 152.00 mm
- Longitud
- 3327.00 mm
- Anchura
- 1524.00 mm
- Depósito
- 32.17 L
- Peso en seco
- 680.40 kg
Presentación
¿Cómo definir un objeto que, sobre el papel, desafía toda lógica motera convencional? La Boss Hoss 57 Chevy Trike no es una moto, es una declaración física, un ejercicio de desmesura donde la razón técnica cede el paso a la pura fantasía americana. Hablamos aquí de un bloque V8 de 6,2 litros, procedente de un Chevrolet, injertado en un chasis de tres ruedas y acoplado a una transmisión automática. Con 445 caballos y más de 600 Nm de par disponibles desde 4750 rpm, las cifras evocan menos una ficha técnica que una especificación de muscle car. El peso anunciado de 680 kg en seco da inmediatamente el tono: no se pilota este artefacto, se negocia.

La mecánica es de una simplicidad provocadora. El V8 atmosférico, con su generoso diámetro y una tasa de compresión de 10.7:1, respira mediante una inyección multipunto. Refrigerado por líquido, ronronea con una despreocupación engañosa antes de liberar una ola de par que volvería obsoleta cualquier caja de cambios manual. La elección de la automática y de la transmisión por cardán es por tanto una evidencia, una concesión total a la facilidad de conducción. Aprietas el acelerador, la mecánica hace el resto, propulsando esta masa con una despreocupación que deja atónito.
La parte ciclo está a la altura. La batalla de 2,15 metros y el neumático trasero de 235/60 le dan aires de berlina low-rider. La suspensión trasera de mando neumático (Air ride) permite ajustar la altura y el confort, mientras que la horquilla invertida de 63 mm intenta contener el conjunto. Los frenos, con pinzas de cuatro y dos pistones, parecen casi un deseo piadoso frente al ímpetu titánico del conjunto. Con una altura libre al suelo de 15 cm y un asiento a 75 cm de alto, la posición es la de un cruiser profundo, pero la anchura del respaldo y la dirección exigen una reeducación completa de la conducción.
¿Quién puede ser cliente de semejante máquina? Ciertamente no el motero que busca sensaciones de giro o adherencia. La Boss Hoss 57 Chevy Trike apunta al hombre o a la mujer para quien la moto es un espectáculo rodante, una extensión de la personalidad que debe provocar la sonrisa y la incredulidad en cada gasolinera. Es el vehículo perfecto para quien ya posee un garaje bien surtido y busca la última excentricidad, un juguete para paseos ostentosos donde el viaje importa menos que la llegada llamativa. Un consumo mixto de 8,5 L/100 km, casi razonable en vista de la cilindrada, es la última de las sorpresas en esta loca ecuación.
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