Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1254 cc
- Potencia
- 136.0 ch @ 7750 tr/min (100.0 kW)
- Par motor
- 142.2 Nm @ 6250 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre à plat, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 102.5 x 76 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 52 mm
Chasis
- Chasis
- Structure en tubes d'acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche Telelever Ø 37 mm, déb : 190 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur et monobras Paralever, déb : 200 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 305 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 276 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-19
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 170/60-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 850.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 252.00 kg
- Precio nuevo
- 27 990 €
Presentación
Cuando BMW decide limitar una serie a exactamente 1250 ejemplares, siendo el número de centímetros cúbicos alojados en su boxer, se oscila entre el guiño malicioso y el golpe de marketing perfectamente calibrado. La R 1250 GS Edition Spirit of GS, millésimo 2022, juega esta carta con un aplomo que no sorprenderá a nadie entre los habituales de la marca con el helicóptero. En un mercado del trail rutero donde la GS reina desde hace décadas, esta declinación francesa empuja el cursor del premium hasta un precio de 27.990 euros que hará rechinar algunos dientes. Pero ¿el contenido justifica la factura?

Partamos de la base. BMW Motorrad France ha tomado una R 1250 GS Triple Black y la ha sumergido un poco más profundo en el tintero. Sabot motor enduro, llantas de radios, cúpula, crash-bars: prácticamente todo pasa a negro. Este tratamiento sobrio se realza con toques de naranja anodizado en el manillar, los protectores de manos y las pespuntadas de sillín, completadas por discretos franjas azules sobre los asientos. El resultado es una máquina que se distingue sin caer en el exceso decorativo. Un badge grabado al láser en el manillar recuerda el carácter numerado del vehículo, y una «Welcome Box» conteniendo llavero dedicado, stickers y almacenamiento para los papeles acompaña la entrega. El gesto es cuidado, pensado para halagar al comprador desde la entrega de las llaves.
En cuanto al equipamiento, la filial francesa no ha escatimado. El acabado Pro agrupa cuatro packs habitualmente facturados en opciones separadas. El pack Confort aporta el arranque sin llave, los puños y sillines calefactados, el escape cromado. El pack Connected añade la alarma antirrobo y una iluminación LED adicional. El Dynamic integra la suspensión electrónica ESA, los modos de pilotaje Pro, el shifter bidireccional y el control del freno motor. El Touring, finalmente, completa el panorama con regulador de velocidad, preparación GPS y soportes de maletas. Todo esto entregado de serie. Para un aventurero que hubiera marcado estas casillas en el configurador, la adición habría escalado bien por encima del precio indicado. El cálculo no es absurdo, aunque la suma se mantiene salada frente a una Ducati Multistrada V4 o una KTM 1290 Super Adventure que juegan en las mismas aguas tarifarias con argumentos diferentes.
El chasis mecánico, él, no tiene nada de cosmético. El bicilíndrico a platino de 1254 cm3, dotado de la distribución variable ShiftCam, entrega 136 caballos a 7750 tr/min y sobre todo 142 Nm de par a 6250 tr/min. Este motor es una referencia de suavidad y disponibilidad en el segmento. Tira los 252 kg todos llenos hechos con una facilidad desconcertante, ya sea en autopista al aproximarse a los 220 km/h de velocidad de punta o en carretera sinuosa en sexta, transmisión por cardán obligada, sin contratiempos ni mantenimiento de cadena. El chasis tubular acero, la horquilla Telelever de 37 mm con 190 mm de recorrido y el mono-amortiguador Paralever ofreciendo 200 mm en la parte trasera componen un conjunto que digiere tan bien el asfalto roto como los caminos ligeros. El frenado, confiado a dos discos de 305 mm en la parte delantera con pinzas radiales de cuatro pistones, se muestra duradero y potente. La silla perchada a 850 mm limitará sin embargo el acceso a los gabaritos más modestos, un defecto recurrente en la GS que BMW corrige parcialmente con la versión Adventure o la silla baja en opción.
Esta Spirit of GS se dirige a un público muy preciso: el gésista convencido, aquel que ya circula en GS o que prevé franquear el paso con una versión exclusiva y sobreequipada. Para el motociclista que busca simplemente un buen trail polivalente, la GS estándar o la Triple Black harán el trabajo sin el sobrecoste ligado a la serie limitada. Reste que en el fondo, la receta funciona. El bicilíndrico BMW es un motor a parte en el paisaje motociclista, el chasis Telelever ofrece un confort y una estabilidad que pocos competidores igualan en largo recorrido, y la electrónica embarcada coloca esta máquina al nivel de las mejores GT del mercado. Serie limitada o no, la GS 1250 conserva sus argumentos masivos. El adorno Spirit of GS añade una capa de exclusividad y un equipamiento completo que, para los aficionados de la marca, valdrán cada euro invertido.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS desactivado
- Poignées chauffantes
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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