Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 50 cc
- Potencia
- 9.5 ch (6.9 kW)
- Tipo de motor
- Single cylinder, two-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Diámetro × carrera
- 40.0 x 39.7 mm (1.6 x 1.6 inches)
- Sistema de combustible
- Carburettor
- Arranque
- Kick
Chasis
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Suspensión delantera
- Telescopic fork
- Suspensión trasera
- Single shock-absorber of progresive action
- Recorrido rueda delantera
- 230 mm (9.1 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 260 mm (10.2 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 130/80-17
- Neumático trasero
- 130/70-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 870.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1340.00 mm
- Depósito
- 7.50 L
- Peso en seco
- 78.00 kg
Presentación
Motorcycle: AJP GALP 50 R (2005)

En la era de los permisos A1 que transforman los 125 en máquinas de movilidad, el concepto de una deportiva de 50 cm³ de dos tiempos parece casi surrealista. Sin embargo, en 2005, la marca portuguesa AJP, conocida por sus enduros robustos, lanzó la Galp 50 R, una apuesta técnica audaz. Con un monocilíndrico de dos tiempos refrigerado por agua, una caja de seis velocidades y un peso anunciado de 78 kg en seco, estamos lejos de una simple ciclomotor disfrazada. Es una propuesta clara: ofrecer a los más jóvenes, o a los permisos restrictivos, una experiencia de pilotaje concentrada, nerviosa, donde cada gramo y cada caballo cuentan.
El bloque es un pequeño joya de ingeniería minimalista. Un diámetro de 40 mm con una carrera de 39,7 mm, alimentado por un carburador, para entregar 9,5 caballos de potencia. En el papel, la cifra parece modesta, pero referida a un chasis que no pesa más que un saco de cemento, la promesa es la de una relación potencia/peso excitante. El refrigeración líquida permite sostener el esfuerzo, mientras que la transmisión por cadena y la caja de seis marchas sugieren una explotación intensa del régimen. Este motor no está hecho para rodar, está hecho para ser montado, trabajado, sonado. El alma del dos tiempos, con su carácter explosivo y su olor a aceite quemado, está aquí preservada en un formato ultra-condensado.
El chasis confirma esta orientación radical. Una altura de asiento a 870 mm da una postura alta, dominante, casi como en una motocross. La distancia entre ejes de 1340 mm es corta, garantía de una vivacidad extrema. Las suspensiones, horquilla telescópica y monoamortiguador de acción progresiva, están ahí para gestionar un uso dinámico, probablemente más en circuito privado que en carretera abierta. Los frenos de disco único en cada rueda están dimensionados para el peso pluma del conjunto. Los neumáticos, en 130 tanto en la parte delantera como en la trasera pero con flancos diferentes, completan el diseño de una silueta compacta, recogida, lista para cambiar de dirección con un giro del manillar.
Con un depósito de 7,5 litros, la autonomía no es claramente el objetivo primordial. Es una máquina para cortos raids, sesiones técnicas, donde el placer reside en la explotación de sus límites mecánicos. Frente a las Aprilia RS50 o las Derbi GPR 50 de la época, la AJP Galp 50 R se posiciona como una outsider purista, menos de uso general, más bruta de fundición. Se dirige a aquel que ve en la restricción no una limitación, sino un terreno de juego para afinar su aceleración y su colocación.
La AJP Galp 50 R es, por tanto, mucho más que un simple ciclomotor. Es un ejercicio de estilo, una declaración de intenciones para apasionados exigentes. No conviene ni al principiante tímido, ni a aquel que busca un simple medio de transporte. Se dirige al joven piloto en ciernes que quiere aprender las bases del pilotaje deportivo sobre una base seria, o al coleccionista de pequeñas cilindradas atípicas. Una moto que recuerda, con su dos tiempos chirriante y su chasis nervioso, que la intensidad no se mide siempre en centímetros cúbicos.
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!